facebook comscore
¿A quién le interesan los mártires de hoy?

¿A quién le interesan los mártires de hoy?

Columnas lunes 16 de diciembre de 2019 - 01:25

Cuando pensamos en los mártires, generalmente nos remontamos a los que fueron víctimas de las cruentas persecuciones en los primeros siglos del cristianismo, se nos vienen a la mente perseguidores como Nerón o Dioclesiano; pero difícilmente pensamos en que el martirio, es decir, la vida de nuestros hermanos cristianos arrebatada por odio a la fe de parte de los perseguidores, es hoy en día, en pleno siglo XXI, aún mayor que en las persecuciones del pasado.
¿Alguien puede siquiera imaginar estos números: 11 mil 500 cristianos asesinados entre 2006 y 2014; un millón 300 mil desplazados y 13 mil iglesias destruidas? Y estamos hablando solo de un país, Nigeria. Esta tragedia pasa desapercibida ante los ojos de un mundo indiferente e incluso de una cúpula eclesial más interesada en el calentamiento global, el cuidado del Amazonas, la ecología, o el diálogo con los musulmanes que son precisamente los asesinos de estos mártires cristianos.
Las aterradoras cifras de la persecución contra los cristianos en Nigeria las dio ante la ONU, en Nueva York, el obispo de Kafanchan, Joseph Bagobiri, que ha pedido que el mundo deje de mirar a otro lado ante este genocidio silencioso. Se trata de un informe titulado 
El impacto de la violencia persistente contra la Iglesia en el norte de Nigeria, un frío epígrafe para una tragedia de enormes proporciones.
Los culpables de esta carnicería son los terroristas islámicos de la temible organización Boko Haram, que pretenden acabar con la presencia cristiana, al menos en el norte de Nigeria, siendo los estados más afectados los de Adamawa, Borno, Kano y Yobe. De ellos escapan cientos de miles de cristianos para refugiarse más al sur, pero es una huida inútil porque ha sido en esos lugares de refugio donde se han perpetrado algunos de los últimos ataques sangrientos, a manos de los pastores musulmanes fulani que siembran el terror en muchas de estas comunidades, haciéndolas desaparecer, y en algunas de estas ofensivas han llegado a matar 150 y 300 personas en una sola noche. Monseñor Bagoribi denuncia: “Es una invasión extranjera evidente de tierras ancestrales de los cristianos y otras comunidades minoritarias”.
El caso nigeriano especialmente es llamativo por la escala y lo sangriento de la persecución, pero en absoluto único o aislado, ni siquiera en la propia África, especialmente en la zona del Sahel, como se comprobó en los recientes ataques a una iglesia en la vecina Burkina Faso.
A estas periferias nadie les hace caso, no hay iglesia en salida para socorrerlos, los católicos ni siquiera sabemos que existen y que sufren, por lo mismo no provocan nuestra indignación, ni nuestra compasión, ni siquiera nuestra oración, cuando la sangre de estos mártires, derramada como la de Cristo, hace posible que la Iglesia siga en pie, dando testimonio del Señor Jesús que vive por siempre y que es la vida de quienes la entregan por él.


Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
Tiraditos Columnas
2020-01-24 - 00:16
Los tres strikes de Gertz Manero Columnas
2020-01-24 - 00:15
Ataque gaschicolero Columnas
2020-01-24 - 01:51
Línea 13 Columnas
2020-01-24 - 01:49
Los precandidatos en la CDMX Columnas
2020-01-24 - 01:31
El tiempo vale más para Paola Pliego Columnas
2020-01-24 - 01:25
+ -