laopcionnota
¿El año en que vivimos en peligro?

¿El año en que vivimos en peligro?

Columnas martes 21 de mayo de 2019 - 02:45


De pronto todo se desdibujó. El espejo de la modernidad y el primer mundo que prometió Salinas de Gortari se hizo añicos en 1994 y la maldición cayó sobre México. Hoy sabemos que no nos esperaban solo siete años de mala suerte, sino quizá setenta veces siete. Todo fue una mentira.

El fin de semana tuve la oportunidad de ver en Netflix el documental 1994 producido por Vice Studios Latin America y dirigido por Diego Enrique Osorno. Aunque considero que el eje narrativo muestra a Luis Donaldo Colosio como el nuevo apóstol de la democracia y se compra lo que considero fue el último mito del siglo XX que señala que México hubiera sido Jauja con Colosio, 1994 es una producción que no tiene desperdicio y es imperdible como testimonio documental; particularmente se lo recomendaría a los millennials que creen que México se fundó cuando nacieron.

El pietaje, los videos, las imágenes y las entrevistas a varios protagonistas de la historia de entonces son invaluables. La fraudulenta elección de 1988 en la que Manuel Bartlett —sí, el ejemplar funcionario de la 4T— le entregó la presidencia a Salinas; Cárdenas y Clouthier en plena resistencia civil; un gris, muy gris Miguel de la Madrid entregando la banda presidencial; Salinas de Gortari jactándose, en tiempo presente, de que bajo su régimen Acción Nacional ganó su primera gubernatura —Baja California— por la vía democrática, cuando todos sabemos que ahí nacieron las concertacesiones y aceptó el triunfo de Ruffo en una negociación en lo oscurito.

La designación de Colosio como candidato presidencial y el megaberrinche de Manuel Camacho Solís que esperaba el dedazo de Salinas a su favor; los zapatistas que le organizaron su Chinameca a Salinas el 1 de enero de 1994 cuando estalló la rebelión en Chiapas arruinando el festejo por la entrada en vigor del TLC; Camacho Solís en su gustado papel de “salvador de la patria” como Comisionado para la paz quitándole los reflectores al candidato oficial; el discurso del 6 de marzo de Colosio que nadie peló más que Federico Arreola y Agustín Basave —por entonces hombre cercanos a Colosio y cuyos testimonios son fundamentales en el documental—; el asesinato de Colosio en Lomas Taurinas; Zabludovsky ordenándole a Talina Fernández que se metiera al quirófano donde atendían a Colosio y Talina mandándolo al diablo; los dieciocho mil fiscales especiales que nomás no dieron una en la investigación del crimen, pero eso sí, metieron a la cárcel a quien no debían a partir de las teorías más absurdas y sin sustento; Ernesto Zedillo aceptando la candidatura que le llegó sin querer queriendo y que a la distancia quizá es el único expresidente de los últimos 50 años, cuyo gobierno tendría nota aprobatoria.