laopcionnota
Archivos e identidad nacional

Archivos e identidad nacional

Columnas martes 18 de junio de 2019 - 04:13


Hace unas horas entró en vigor la nueva Ley General de Archivos, que abrogó la anterior Ley Federal de la materia de 2012 y mandata nuevas dinámicas institucionales que hace felizmente necesaria su imbricación con los sistemas nacionales de transparencia y anticorrupción.

Hay que empezar, empero, con una nota de previo y especial pronunciamiento: los archivos ya no son, afortunadamente, un sitio o bodega a la que se enviaba a los indeseables como castigo o advertencia, al menos en el sector público.

Las nuevas normas de archivos disponen hoy una función institucional de primer orden que obliga inclusive a partidos, sindicatos y particulares en ciertos supuestos.

Su adecuada gestión requiere además una estructura ejecutiva, capacitada y experimentada que permita considerarlos a la luz de su importancia superlativa, dispuesta en la Ley General de Bienes Nacionales, que los clasifica, en sus diversas manifestaciones, inclusive la electrónica, como sujetos al régimen de dominio público de la Nación.

Con todo y sus ventajas, cualidad innovadora y trascendencia histórico-política, el enfoque de ponderar y ver así a los archivos no es una idea exclusivamente mexicana.

De acuerdo a la Declaración Universal sobre los Archivos, aprobada el 11 de noviembre 2011 durante la trigésimo sexta reunión de la Conferencia General de la UNESCO, los archivos custodian decisiones, actuaciones y memoria; conservan un patrimonio único e irremplazable que se transmite de generación en generación.

Los documentos son gestionados en los archivos desde su origen para preservar su valor y su significado y son fuentes fiables de información que garantizan la seguridad y la transparencia de las actuaciones administrativas.

Juegan además un papel indispensable en el desarrollo social contribuyendo a la constitución y salvaguarda de la memoria individual y colectiva. Adicionalmente, dice que el libre acceso a los archivos enriquece la transparencia y nuestro conocimiento de la sociedad y, en consecuencia, “promueve la democracia, protege derechos ciudadanos y mejora la calidad de vida”.

En los archivos encontramos y plasmamos el rastro documental y la evidencia palmaria de la deliberación y resoluciones de los gobiernos cuando ejercen el oficio de la función pública al servicio de México. En ellos vemos la historia de nuestro país conformándose poco a poco, programa por programa y política pública por política pública.

Estas nuevas concepciones y convicción archivísticas seguramente enfrentarán resistencias burocráticas e inercias administrativas, sobre todo de los opacos, omisos y corruptos, por lo que el reto de “naturalizar” la función y sus normas, instituciones y procedimientos requerirá del más comprometido apoyo de las y los titulares de las dependencias y entidades de orden federal, estatal, municipal y autónomo. Ellos y ellas deberían saber que los archivos también forman parte fundamental de nuestra memoria histórica y bagaje cultural y que ambos nos garantizan un extraordinario sentido de identidad nacional.


•gsergioj@gmail.com
@ElConsultor2

Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas

Más penas menos resultadosColumnas
2019-07-15 - 02:17
Se les prendió el foco…Columnas
2019-07-15 - 02:15
Djokovic se consagra en WimbledonColumnas
2019-07-15 - 02:12
El arte en la visión náhuatlColumnas
2019-07-15 - 02:09
HLPFColumnas
2019-07-15 - 02:05
Línea 13Columnas
2019-07-15 - 01:58

Más leidas

Lo último

SIGUENOS EN TWITTER


+-