facebook comscore
Baja California: impetración y milagros

Baja California: impetración y milagros

Columnas martes 27 de agosto de 2019 - 01:16

Cada vez que veía alguna nota sobre el brete político en Baja California, relativo a una gubernatura de 2 o 5 años, me acordaba de una frase demoledora de Rodrigo Blanco Calderón en su extraordinaria novela The Night (Alfaguara, 2017): “La vida suele ser horrenda o aburrida… porque la gente no está a la altura de sus milagros”. Y, desesperanzado, veía que el electorado más competente del país, el que logró justo hace 30 años el milagro inédito e increíble de la alternancia política en la gubernatura, no estaba haciendo nada más que mirar a los políticos jugar sus respectivos papeles en el teatro post electoral.

Baja California es mi tierra adoptiva. Allá me hice mayor de edad y abogado; allá están mis mejores amigos, nació mi hija mayor, vive mi madre y descansan mis muertos. Y por eso sé que su gente es guerrera, trabajadora, incansable, indomable, hospitalaria y moderna. Acá desde mi diáspora, veo a mis paisanos vivir un nuevo cambio de paradigma, muy parecido al de 1989, pero a la vez, paradójicamente, muy distinto.

Esa tensión, ese debate es lo que los hace ellos, que viven tan cerca del imperio más poderoso del mundo, que no les queda más que abrazarse a sus ventajas. Presencian tanta desigualdad social, que no les queda más que abrazarse entre ellos y ayudarse
con espíritu de cuerpo, visión de conjunto y sensibilidad social. Existir entre California, el desierto y el mar los ha templado por generaciones y saben pedir cuentas por igual al gobernante que al empresario, al comunicador y al luchador social.

No es un dato menor que a la elección estatal de julio pasado, sólo alrededor del 30 por ciento de mis paisanos acudió a las urnas. Aunque los resultados de todos modos significan un muy claro mandato por un cambio, implica también que quieren garantías de gobernabilidad, honestidad, seguridad, prosperidad y paz social, y que están esperando que alguien se las ofrezca con claridad, con seriedad y con visos de
cumplimiento.


Le dieron su confianza a Bonilla y demandan de la nueva clase política que los contemple en las grandes decisiones en favor del estado. Exigen que muy rápido se note el cambio y que no haya simulaciones ni simuladores en el gobierno local ni en los ayuntamientos.

Viéndolo más de cerca, desde la óptica pragmática de un mexicalense o ensenadense; desde el agudo punto de vista de una tecatense o tijuanense, o desde el enfoque estratégico de un joven rosaritense recién estrenado como elector, creo que yo estaba subvirtiendo el orden natural bajacaliforniano. Me parece que los que deberían estar a la altura de sus milagros son los políticos, y no sus jefes, que son los electores. Yo espero que lo estén, por el bien de todos.

•gsergioj@gmail.com
@ElConsultor2

Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
Un convoy  en la CDMX Columnas
2020-10-26 - 00:36
La cosificación y venta de los niños Columnas
2020-10-26 - 00:26
Frutos de un árbol envenenado Columnas
2020-10-26 - 00:18
Competencia económica Columnas
2020-10-26 - 00:18
El Ágora Columnas
2020-10-26 - 00:14
ORALIDAD Y ESCRITURA Columnas
2020-10-26 - 00:13
+ -