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Cada Quien Su Ventana

Cada Quien Su Ventana

Columnas lunes 26 de agosto de 2019 - 00:38

“Mi cámara me ha hecho la persona que soy yo. Nunca estoy cansado de tomar fotos”, Navesh Chitrakar

Una imagen que nos muestra historias ajenas y diversas, que nos atraiga la atención para mirarlas y detenidamente observarlas, como si fuéramos familiares o conocidos de quienes aparecen en ella.

Los fotógrafos tienen el poder d capturar acciones de cientos o miles de personas bajo su propia perspectiva e interpretación, y lo que nosotros vemos ya es una consecuencia o una reacción en cadena.

Podría ser hasta como el juego de la infancia “teléfono descompuesto”, ellos pudieron hacer una foto con la intención de simplemente comunicar un evento y uno como espectador termina por crearse una historia, un mensaje propio de lo que ve.

La libertad de la imagen siempre recae en los ojos de quien la ve, y esta es una hermosa motivación por la que muchos salimos a hacer fotos diariamente y uno que otros se arriesga la vida cubriendo situaciones en conflicto en países extranjeros, donde el idioma también es otra barrera que sólo la fotografía puede romper.

Navesh Chitrakar forma parte de los fotoperiodistas en la India, específicamente en Nepal por parte de la agencia Reuters y de tanto que he visto su trabajo recientemente, siento que ya lo conozco. Bendito internet que nos acerca y nos presenta.

Hoy vemos a gente observando el festival de danza de máscaras Nil Barahi desde las ventanas de sus casas a los bailarines que actúan, y bailan como si fueran deidades que todos adoran y que los buscan para recibir distintos tipos de bendiciones.

Soy fanática de las fotos con ritmo, repeticiones e historias por descubrir. Si no me entendió lo que dije, es justo la simetría en la imagen, la pared de ladrillo uniforme y las seis ventanas colocadas a la misma distancia, es a lo que me refiero con el ritmo y la repetición.

Eso crea una sensación visual lineal, no hay elementos que salten y nos desequilibren al observar.

Los edificios con ventanas similares o idénticas, siempre se vuelven atractivas cuando la gente que vive allí se asoma, es como si le dieran vida al reflejo urbano.