laopcionnota
Contrarreforma electoral

Contrarreforma electoral

Columnas martes 18 de junio de 2019 - 04:06


La semana pasada, el diputado Pablo Gómez, de Morena, manifestó sus ideas en torno al sistema electoral mexicano. De acuerdo con una nota del diario Reforma, Gómez propone “eliminar los Oples, los tribunales locales, los 300 órganos distritales del INE. Solo deben existir cuando haya elecciones. Ahí vamos a ahorrar dinero, porque son 300 oficinas.”

Gómez añade otras cosas “una de las reformas necesarias es que desaparezca el Consejo General del Instituto, que es un órgano político que, en determinado momento, fue necesario.” El jueves pasado y ayer, el editorialista Gil Gamés, en Milenio, ya repasó las declaraciones de Gómez con su acostumbrado sentido del humor. Fuera de él no he leído a otros comentaristas políticos que hayan prestado atención al tema. Esto es muy preocupante. No parece haber conciencia periodística, intelectual o política de la trascendencia e implicaciones de desaparecer el Consejo General del INE o la necesidad de proteger la autonomía del Instituto.

Es una de tantas paradojas de la historia y de la llegada al poder de Morena, que fue la izquierda mexicana uno de los actores políticos demandantes de una institución electoral independiente del poder, en cuyo mecanismo operativo tuvieran participación los integrantes de la oposición. Se trataba de garantizar un árbitro electoral menos inclinado a favor del Gobierno.

Dice Gómez que “vamos a ahorrar dinero”, pero parece olvidar aquella admonición de Machado “solo un necio confunde valor y precio.” ¿Cuánto vale la confianza electoral en México? ¿Cuánto vale y no cuánto cuesta el sostenimiento de un sistema confiable, transparente, profesional?

Ya lo decía Lorenzo Córdova, consejero presidente del INE en su intervención en un foro de la Cámara de Diputados. Si queremos bajar los costos de las elecciones, avancemos gradualmente hacia el sistema de voto electrónico. No reduzcamos los mecanismos de confiabilidad, transparencia y profesionalismo del Instituto.

Uno de los grandes fracasos de la educación cívica en México ha sido la imposibilidad de lograr una valoración generalizada de la ciudadanía al trabajo institucional de los organismos autónomos.

Si bien miles de ciudadanos participan en la organización y conteo de los votos durante cada elección, no hay conciencia de la invaluable y significativa labor cotidiana del Instituto Nacional Electoral. Cuidado, a los mexicanos nos costó tener un sistema electoral moderno y confiable, estamos en riesgo de perderlo.

No obstante, la más penosa ignorancia o indiferencia es la de los partidos de oposición. El PRI, enfrascado como está en su elección interna y a punto de ser dirigido por un incondicional del Presidente de México, guardará silencio. En cambio, si el PAN y MC permiten esto, pondrán en riesgo su sobrevivencia política y la posibilidad de volver a ganar elecciones en el futuro inmediato y a mediano plazo. El pluralismo mexicano y su representación electoral están en juego.

•Internacionalista y analista político:
@avila_raudel

Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas

Lotes del delitoColumnas
2019-08-16 - 03:48
Sueños y recuerdos de Lezama LimaColumnas
2019-08-16 - 03:44
Cuando el interés ya no es suficienteColumnas
2019-08-16 - 03:39
IngresosColumnas
2019-08-16 - 03:35
Línea 13Columnas
2019-08-16 - 03:32

Más leidas

Lo último

SIGUENOS EN TWITTER


+-