laopcionnota
Corrupción

Corrupción

Columnas jueves 15 de agosto de 2019 - 02:47


Con independencia de lo que determinen las autoridades correspondientes en los casos de Rosario Robles y otros similares, es digno de reconocerse el combate a la impunidad iniciado por la presente administración federal. Ahora bien, ya hay observaciones de quienes advierten el peligro de infringir el debido proceso de las acusadas y acusados. Dejo esa discusión a los especialistas en temas jurídicos, me limito a hacer el apunte.


Por otra parte, lo más importante sería garantizar que casos como la Estafa Maestra no se puedan repetir en el futuro. Tengo la impresión de que a estas alturas del partido ya está claro que no basta con la buena voluntad de un funcionario o un grupo de funcionarios para prevenir situaciones de corrupción. Tampoco la lectura de la Cartilla Moral ni el sermón religioso van a producir el efecto disuasivo anhelado. Hace falta una serie de medidas institucionales no solamente para combatir la impunidad sino para evitar que sea posible incurrir en conductas de corrupción y daño patrimonial a los mexicanos. Se echa de menos un plan estructurado de controles y políticas preventivas capaces de obstaculizar la tentación de una conducta indebida en los servidores públicos. Puede ser un problema de desconfianza o desprecio por la técnica, evidenciado una y otra vez en este Gobierno.

¿Es imposible que se repita un esquema similar como la Estafa Maestra? ¿Y cómo lidiar con la corrupción de la iniciativa privada? Mucho se habla, por buenas razones, de la corrupción de los servidores públicos y funcionarios involucrados, pero da la impresión de que un esquema de desviación de recursos de esa magnitud implicaría la participación de instituciones bancarias. ¿No hay indicios a ese respecto? Hasta el momento no tenemos noticia de denuncias o carpetas de investigaciones abiertas en esa dirección.

Suscribo lo que dice el Presidente de México.

La corrupción no es cultural, los mexicanos no estamos determinados por nuestras costumbres para ser más o menos corruptos que la gente de otras nacionalidades. Ése era un error de diagnóstico grave el sexenio pasado. Precisamente porque la corrupción no es cultural, quiere decir que obedece a incentivos institucionales de falta de prevención y de falta de combate a la impunidad.

Lo segundo ya se atiende, lo primero todavía no.

Las políticas de prevención podrían convertirse en una herramienta verdaderamente innovadora del actual sexenio. Hay suficientes expertos en México para colaborar con el Gobierno y diseñar una estrategia de prevención institucional de la corrupción. Ojalá que los consulten. Casos como el de Rosario Robles o Emilio Lozoya son vistosos y mandan mensajes contundentes. No obstante, se prestaría un mayor servicio al país garantizando que sean un mal recuerdo del pasado y no una práctica repetida en el futuro.


•Internacionalista y analista político:

@avila_raudel

Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas

Viajar al sureste asiáticoColumnas
2019-08-20 - 03:09
Quién tiene el control: ¿China o EU?Columnas
2019-08-20 - 03:08
IngresosColumnas
2019-08-20 - 03:06
Línea 13Columnas
2019-08-20 - 03:03
¡Noah!Columnas
2019-08-20 - 03:01
Pasividad de la autoridadColumnas
2019-08-20 - 02:57

+-