facebook comscore
La Revolución inconclusa y la 4T

La Revolución inconclusa y la 4T

Columnas martes 19 de noviembre de 2019 - 10:18

A 109 años de distancia, el principio maderista de “sufragio efectivo, no reelección”, y la sed de justicia zapatista, “tierra y libertad”, siguen más que vigentes. El Presidente Andrés Manuel López Obrador sabe que tiene una oportunidad histórica para materializar los cambios históricamente anhelados, con la única limitante de no perpetuarse en el poder.

Un día como hoy, pero de 1910, inicia por la vía de los hechos la Revolución. Es curioso, pero la Revolución Mexicana, a diferencia de muchas otras, se dio el lujo de señalar con mucha anticipación el día, hora y forma de llevarse a cabo. Francisco I. Madero en su Plan de San Luis del 5 de octubre de 1910, señala el 20 de noviembre a las seis de la tarde, como fecha para que “todas las poblaciones de la República se levanten en armas”.

Pero fue un 18 de noviembre, que los hermanos Serdán y otras 18 personas deciden resistir el embate de mil soldados encabezados por Miguel Cabrera, jefe de policía de Puebla. En la casa ubicada en Santa Clara 4, los hermanos Aquiles y Carmen Serdán tenían un arsenal y municiones suficientes para seguir con las indicaciones dadas por Madero a través del Plan de San Luis; así que en lugar de rendirse, decidieron iniciar la revolución.

Su gesta heroica no solo quedó para la historia, sino que fue la chispa que incendió el resto del país. Mucho se ha estudiado de la Revolución mexicana, algunos autores debaten sobre si empezó con los hermanos Flores Magón, con Madero o realmente con el Plan de Ayala; que si terminó con la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, con el nacimiento del Partido Nacional Revolucionario en 1929 o incluso si fue hasta que el Cardenismo (Lázaro Cárdenas Batel nieto del general, es Coordinador de Asesores del Presidente), logró integrar al Partido de la Revolución Mexicana a todos los sectores, campesino, obrero, popular y el militar.

Otros hablan incluso de varias y muy diversas revoluciones, la de Zapata, la de Villa, la de Carranza, que confluyeron en la Constitución de 1917 y que fueron serenadas con el paso de las décadas, hasta lograr la institucionalización de la sucesión presidencial y siendo Manuel Ávila Camacho el último presidente emanado de las fuerzas armadas.

Para el Presidente López Obrador, la Revolución está inconclusa. La desigualdad, la opresión, la acumulación de la riqueza y la injusticia siguen más que presentes en nuestro país, y no quiere cometer el mismo error de Madero. Él sí va a ir realizando los cambios necesarios para lograr una Cuarta Transformación de México.

El Plan de Ayala acusa a Madero de debilidad y de no tener la entereza suficiente para llevar a feliz término la revolución que inició con el apoyo del pueblo. El Presidente no quiere ser recordado así. Ya empezó a tomar control discreto y prudente de las instituciones más importantes. Como muestra tenemos los ajustes presupuestales, los cambios en la integración de los órganos de gobierno o incluso la desaparición de algunas. Avanzó rápido con la CNDH, el Inai, el Inegi, el INEE, la Comisión Reguladora de Energía, el Banco de México, diversos sindicatos y el Poder Judicial de la Federación. Sigue el INE y la representación proporcional en ambas Cámaras del Congreso de la Unión. Y la oposición, tropezando como el senador Gustavo Madero, sobrino nieto de Francisco I. Madero.

•Especialista en Ciencia Política y Gobierno
avilezraul@hotmail.com

Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
Democracia mexicana 2019, según IDEA  Columnas
2019-12-10 - 02:19
Impunidad diplomática Columnas
2019-12-10 - 02:07
Tiraditos Columnas
2019-12-10 - 01:35
¿Y el respeto al derecho ajeno? Columnas
2019-12-10 - 01:34
Paquín, jamás te olvidaremos Columnas
2019-12-10 - 01:30
Línea 13 Columnas
2019-12-10 - 01:11
+ -