laopcionnota
La supervivencia de las librerías

La supervivencia de las librerías

Columnas martes 13 de agosto de 2019 - 03:44


Al salir de la Livraria Lello en Oporto, tras haber pagado los tres euros de rigor por el paseo interior, pensaba en ese siniestro modelo de negocio que consiste en capitalizar las insaciables ambiciones de selfie de los seguidores de Harry Potter.

Deben vender muy pocos libros, pensé, pero aquella fila kilométrica a la entrada (3,500 visitantes por día) daba cuenta de que el negocio florecía como si se tratara de una repostería atestada de pastéis de Belém.

▶ Quizá algún despistado, tras una extenuante sesión de fotos en la escalera de madera que serpentea en el pasillo y que sirvió de inspiración para la escritora británica JK Rowling, podría aferrarse a la poesía melancólica de Fernando Pessoa. Para no levantar sospecha, la dependencia, astutamente, ofrece al visitante que decida comprar cualquier título descontarles el precio de la entrada.

De cualquier manera, aunque esto parezca un reclamo silencioso, el espacio, al que Enrique Vila-Matas definió como «la librería más bonita del mundo», exige una visita a conciencia.

Hablando de otros modelos sostenibles, me gusta más, confieso, el de la librería de viajes barcelonesa Altaïr, un lugar consagrado al periodismo narrativo, novela, poesía, historia y ensayo nómada; donde, además, lo mismo puedes comprar una libreta moleskine -esa que inmortalizara Patrick Leigh Fermor-, un mapa mundi o una brújula.

▶ A diferencia de El Péndulo mexicano -donde pasé, entre carajillos y lecturas balsámicas, varios de los mejores días de mis largos veinte- y otras tantas cafebrerías, Altaïr, presidida por un tablón de anuncios para viajeros de los cinco continentes, ofrece, sin restricción alguna, sus más de 60,000 títulos a consulta.

Pero como ya hemos descubierto, con cicatrices de por medio, que vivir de la literatura no es redituable, el espacio co-fundado en 1979 por Pep Bernadas -seguramente el mayor experto en la cultura del Magreb de habla hispana- corona su propuesta con una agencia de viajes transcontinental, porque, como refería Jorge Carrión en su imprescindible ensayo Librerías (Anagrama, 2013), «la consecuencia necesaria de los anuncios del tablón, de las revistas, de las lecturas no puede ser otra que partir». Au revoir.

•Lector, viajero y prospecto de
escritor. Dormí en el Wadi Rum y
contemplé el rostro imperturbable
de la gran esfinge en la meseta
infinita de Giza. @Ricardo_LoSi

Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas

¿Y Michoacán apá?Columnas
2019-08-23 - 03:26
IngresosColumnas
2019-08-23 - 03:18
Línea 13Columnas
2019-08-23 - 03:16
Mujeres LibresColumnas
2019-08-23 - 03:13
Pobreza, hambre y miedoColumnas
2019-08-23 - 03:10

+-