laopcionnota
Los desafíos de Ebrard
Los desafíos de Ebrard

Columnas miércoles 10 de abril de 2019 - 00:55


Marcelo Ebrard es el secretario intelectualmente más sofisticado y mejor formado políticamente del Gobierno de la 4T. Educado en El Colegio de México y en Francia, ahijado político de Manuel Camacho Solís, presidente del PRI capitalino en el sexenio del presidente Salinas, Ebrard se distinguió en el Gobierno de la Ciudad de México al mejorar los indicadores de seguridad pública (algo que Claudia Sheinbaum no ha podido hacer). Goza de buen cartel en la prensa y con los columnistas de corte académico. Ciertamente no es, ni de lejos, un hombre carismático, pero es un burócrata y un administrador público profesional, rasgo poco frecuente en la política contemporánea.

Da la impresión de que el canciller no ha tejido muchas alianzas mediáticas en los últimos meses, pues continuamente lo golpean. En la extrema izquierda morenista no confían en él por su pasado priista. Otros, le temen y lo envidian por su evidente perfil de aspirante presidencial. La fortuna lo azota continuamente, o como decimos en México, le ha tocado bailar con la más fea. La relación con el gobierno de Donald Trump, la crisis de los migrantes centroamericanos, la incómoda solicitud de perdón a España son algunas de sus encomiendas. Hay que leer su entrevista con el diario El País para advertir cómo lo molestan ciertas preguntas. Apenas ayer hicieron circular de mala fe una nota de El Economista cuyo título insinuaba la renuncia del canciller. No parece coincidencia. Por algún motivo, el secretario de Relaciones Exteriores acumula enemigos en la prensa y muy probablemente entre sus colegas de gabinete y compañeros de partido.

Hay que voltear a ver el mundo para observar cómo los retos también están afuera. Generacional y escolarmente, Ebrard pertenece a una elite educada en el liberalismo, testigos del final de la Guerra Fría. Le corresponde lidiar con una camada de líderes políticos a la cabeza de gobiernos antiliberales: el propio Donald Trump, Vladimir Putin, Xi Jinping, Nicolás Maduro, Daniel Ortega, Recep Tayyip Erdogan, dependiendo el resultado de la elección en Israel, tal vez Benjamín Netanyahu y un larguísimo etcétera.

Al Presidente López Obrador no le gustan las figuras que puedan brillar más que la suya. Pone a Ebrard a ocuparse de cuestiones internacionales para que no interfiera en la política nacional ni domine los encabezados periodísticos. Manuel Camacho, mentor de Ebrard, quiso brincarse las trancas con el presidente Salinas y perdió para siempre la posibilidad de llegar a la presidencia. Ebrard es más disciplinado y respetuoso con su jefe, pero quién sabe si eso será suficiente. Dicen los morenistas que su partido no se parece nada al viejo PRI, pero las conductas cortesanas son idénticas. ¿O alguien cree que habrá una elección interna en Morena donde pueda ganar la candidatura presidencial quien no le simpatice a AMLO?



•Internacionalista y analista político:
@avila_raudel

Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas


Los sistemas nacionales en MéxicoColumnas
2019-05-27 - 03:16
Relaciones internacionalesColumnas
2019-05-27 - 03:12
Voto hispanoColumnas
2019-05-27 - 03:10
IngresosColumnas
2019-05-27 - 03:07
Línea 13Columnas
2019-05-27 - 03:02
¡Bravo!Columnas
2019-05-27 - 03:00

+-