laopcionnota
Nosotros también

Nosotros también

Columnas lunes 19 de agosto de 2019 - 01:30


Qué ganas de ser pared para que te indignes si me tocan sin permiso (pancarta vista durante una marcha feminista)

Alrededor del mundo, los movimientos feministas han tomado una gran fuerza y mucha mayor visibilidad en los últimos años . A las reivindicaciones originales tales como la condena a la violencia física y los feminicidios, ahora se suman otras igualmente legítimas, como la defensa de la autonomía de la mujer y su cuerpo (central en el debate sobre el aborto); así como la eliminación dela brecha salarial entre hombres y mujeres. Otras demandas conexas se agregan, como es la equidad en las tareas del hogar, y algunas que rayan en el límite de la razón, como ciertas cuestiones en el uso de lenguaje para según esto evitar sesgos sexistas.

Se puede decir que las mujeres argentinas encendieron la chispa en el resto del mundo con su lema “Ni una menos, vivas nos queremos” durante su llamada “huelga global” en marzo de 2017; exigiendo que parasen los asesinatos, las violaciones y las desigualdades que padecen todas las mujeres. Aunque antorchas de protesta fueron prendidas también por todos lados, incluida la controversial campaña #MeToo, originada por los abusos sexuales del productor cinematográfico Harvey Weinstein.

Campaña que por cierto, al ser implementada en nuestro país, derivó en el suicidio de Armando Vega–Gil, bajista del grupo de rock Botellita de Jerez. Y es que la estrategia seguida por esas mujeres, que se dicen abusadas por personas del medio artístico, se basa en juzgar y condenar a los presuntos abusadores en la plaza pública virtual de las redes sociales. Juicios sumarios, sin más testigos que la supuesta víctima, sin abogados defensores; y con condenas inapelables que terminan en hogueras previamente encendidas.

He escrito mucho sobre equidad de género y la lucha contra la violencia hacia la mujer. Además, me declaro víctima colateral de ese aberrante fenómeno; pero también levanto la voz como un amante perdido y admirador irremediable de ellas en todo su ser y dimensión. Y por estas razones no entiendo ni avalo, es más condeno dela manera más enérgica, la estúpida e irracional manera en que actuaron esos colectivos que destruyeron la Ciudad de México el pasado viernes; al tiempo que agredieron a hombres sin razón alguna.

En nuestras paredes se pudieron ver pintas que ponían: “Mata a tu papá, a tu novio y a tu hermano”; constatando con ello que la estupidez y el radicalismo no tienen género ni justificación. Y sí, las expresiones destructivas indignan, sin quitarle mérito al reclamo de fondo.

Los rostros cubiertos predominaron la escena y la pregunta es ¿por qué cubrirse los rostros si lo que se quiere es visibilizar la protesta? ¿Por qué disfrazarse de vándalos y actuar como tales, cuando las demandas son por demás legítimas? ¿Por qué agredir, destruir y vandalizar, cuando una de las demandas es “no a la agresión… machista”?

¡Así no! Y punto. El feminismo radical, como toda actitud extremista, tiende a generar rechazos y jamás llega a buen puerto. Es con la razón por delante (que la tienen), es con inteligencia (que les sobra), y es con alianzas (que pueden tener muchas), como podemos lograr entre todos un cambio social a favor de ese grito desesperado que se escucha en cada rincón de esta aldea global.

Internacionalista, político, empresario
y escritor:
@RudyCoen

Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas

Chucky y Álvarez, los embajadoresColumnas
2019-09-17 - 02:03
La azarosa identidad mexicanaColumnas
2019-09-17 - 02:01
Shakespeare en tierra de vikingosColumnas
2019-09-17 - 01:56
La pista es: México-Conexión AsiaColumnas
2019-09-17 - 01:51
El día del cinismoColumnas
2019-09-17 - 01:49
ImpeachmentColumnas
2019-09-17 - 01:46

+-