laopcionnota
Ricardo Anaya

Ricardo Anaya

Columnas martes 10 de septiembre de 2019 - 02:24


Yo no voté por Ricardo Anaya ni me terminó de convencer su propuesta. Creo que maltrató innecesariamente a personajes como Juan José Rodríguez Prats en el PAN y pisoteó a demasiados seres humanos en su camino a la cima. Tantos enemigos no le ayudaron en su partido. Además, me pareció que les faltó generosidad y grandeza tanto a él como a José Antonio Meade para sentarse a negociar y que en medio de sus inevitables derrotas en la contienda presidencial, la oposición en el congreso no hubiera quedado tan mermada. Ni modo, el país pagará por el ego de ambos.

Dicho lo anterior, no se puede sino condenar lo ocurrido en Ciudad Universitaria. Ayer en estas páginas tanto Rubén Cortés como Julian Andrade se ocuparon del bloqueo de los accesos a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales para impedir la entrada de Ricardo Anaya. Esto es una muestra de intolerancia inadmisible en una institución de educación superior pública. No debería negarse el acceso a ningún personaje o ideología política en la máxima casa de estudios. La impresión que deja la actitud de ese grupo de estudiantes no es la de individuos preparados para el debate, sino de una asociación de particulares apropiándose de un patrimonio público.

Si la ideología de Ricardo Anaya les resulta inadecuada, deberían decírselo respetuosamente en su cara con argumentos y vencer sus ideas con otras de mayor solidez. Silenciar a quien opina distinto no es propio de una sociedad civilizada.

Están en su derecho de protestar contra la visita del personaje e incluso podrían cuestionarlo con severidad en un auditorio. Impedir su acceso no contribuye al enaltecimiento del intercambio intelectual ni a la derrota ideológica de la derecha.

Evidencia en cambio una disposición propicia al fanatismo y a la ruptura de los puentes de diálogo en un espacio destinado para esto último.

La situación pasará al repertorio de anécdotas penosas pero olvidables de la facultad. Sería deseable que no se convierta en una tendencia donde un grupo de alumnos le impiden a todos los demás la oportunidad de escuchar y debatir con gente de la más distinta procedencia ideológica.

¿Quién decide a qué figuras vale la pena escuchar y a cuáles no? ¿Con qué autoridad moral, académica, política o administrativa? Nadie los obliga a asistir al evento. México necesita robustecer las habilidades para el debate de sus ciudadanos en aras de la construcción de un espacio público más razonable. Debilitar o limitar las oportunidades de discusión es impropio de quienes aspiran a levantar el edificio de una democracia más seria.

Estoy seguro que un grupo de estudiantes idealistas quieren un país donde nadie les diga a quién pueden escuchar y a quién no. Los ciudadanos también queremos eso para la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.

•Internacionalista y analista político:
@avila_raudel

Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas

Investigado y busca cargoColumnas
2019-09-13 - 02:51
Pessoa íntimoColumnas
2019-09-13 - 02:47
¿Quién es el responsable?Columnas
2019-09-13 - 02:41
IngresosColumnas
2019-09-13 - 02:40

Más leidas

Lo último

SIGUENOS EN TWITTER


+-