facebook comscore
Sin filias ni fobias, ¿será posible?

Sin filias ni fobias, ¿será posible?

Columnas viernes 25 de octubre de 2019 - 02:31

El uso de gas lacrimógeno para contener a los alcaldes que acudieron el martes a Palacio Nacional a solicitar una audiencia con el Presidente Andrés Manuel López Obrador y exigir mayores recursos para sus municipios es un tema que reclama reflexión, pues si bien es inaceptable que los intereses partidistas quieran ser antepuestos al interés público, debemos recordar el compromiso de diálogo del Gobierno federal.

Como sabemos, alcaldes de partidos opositores se congregaron frente a Palacio Nacional con una lona con la leyenda “Salvemos a los municipios”, pero acudieron provistos de pirotecnia que, en un momento dado, pudo convertirse en un peligro.

Leticia Ramírez Amaya, coordinadora de Atención Ciudadana de la Presidencia, ofreció una mesa de trabajo en la Secretaría de Gobernación para escuchar las demandas de los munícipes, misma que fue rechazada por quienes irrumpieron por la fuerza a través de Puerta Mariana.

Las versiones conocidas hasta el momento indican que los alcaldes pusieron en peligro la vida de trabajadores que reparan, desde andamios, la fachada del Palacio Nacional y la de los peatones que en ese momento cruzaban frente al edificio centenario, además de que agredieron al personal de seguridad.

Lo de menos pudiera ser si los alcaldes tienen o no razón en sus peticiones o si las alternativas propuestas por la Secretaría de Gobernación servirán para una pronta solución: lo delicado es, en principio, la actitud de los funcionarios locales y, segundo, la asumida por el Gobierno federal, ya que ambos fueron elegidos mediante el voto popular consagrado en nuestra Constitución como única vía legal para ocupar los puestos.

En reiteradas ocasiones, no de ahora sino desde hace muchos años, los gobernantes se han comprometido a “dejar atrás las luchas partidistas”, a “gobernar para todos” una vez que asumen sus cargos, y es (o debe ser) cierto: la gobernabilidad no puede regirse por intereses sectarios, pero tampoco pueden admitirse situaciones como las que vivimos.

El diálogo y la concertación son los recursos ideales para lograr los mejores propósitos de un país, son la esencia de una política democrática, sobre todo en un país donde la pluralidad ha estado presente desde hace años.

Por décadas, los mexicanos repudiamos el unipartidismo impositivo e intolerante, ese unipartidismo que dejaba fuera de la visión de los gobernantes a quienes osaban desafiar no al Estado, sino a gobiernos parciales y represivos.

Las críticas tanto al Gobierno federal como a los inconformes con la Ley de Ingresos no se hicieron esperar, pero no es momento de sentenciar o de absolver a ninguna de las partes, porque en medio de ellas estamos los habitantes de nuestro país: lo importante es que los responsables de los tres niveles de gobierno sean capaces de encontrar acuerdos al margen de sus filias o fobias partidistas.

•Egresada de la escuela de PCSG. Exdiputada
constituyente. Defensora de los animales y
fundadora de "Ángeles Abandonados".

Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
Entre dimes y diretes Guns N’ Roses al Vive Columnas
2019-11-21 - 23:33
Sin moche Columnas
2019-11-21 - 23:13
Desfile para unos cuantos Columnas
2019-11-21 - 22:55
Tiraditos Columnas
2019-11-21 - 22:47
Información y etiquetado de productos Columnas
2019-11-21 - 22:46
Transparencia como rendición de cuentas Columnas
2019-11-21 - 22:43
+ -