laopcionnota
Venezuela o el punto de discordia

Venezuela o el punto de discordia

Columnas viernes 09 de agosto de 2019 - 02:53


Cuando se habla de devolver la democracia a Venezuela, la gran mayoría de naciones de Occidente, incluso entre los países que no respaldan a Juan Guaidó como presidente interino, prevalece la tesis de que deben darse unas nuevas elecciones. Pero hasta allí llega el consenso.

Varios países de América Latina, Estados Unidos y Canadá, abogan por unas elecciones, pero como paso previo y para garantizar justamente de que tales comicios sean limpios, transparentes y democráticos, se plantea como un paso previo que Nicolás Maduroabandone el poder.

Para países como México, Uruguay y varias voces dentro de la Unión Europea, no es necesariamente un requisito previo la salida previa de Maduro de la presidencia, para llegar a unas elecciones.

La idea de que Maduro debe abandonar el poder, y la forma en cómo se logre esto, es también objeto de diversas interpretaciones y tesis. Está desde el derrocamiento por un golpe de Estado, cosa a la que muchos apuntan con un esquema de sanciones que rompa el respaldo castrense al dictador; hasta insistir en la tesis de que Maduro debe renunciar.

La salida de Maduro, para la mayoría de venezolanos, según reflejan diversas encuestas, es necesariamente un primer paso para el cambio con “C” mayúscula.

Toda esta gama variopinta de posiciones quedó reflejada nuevamente el 6 de agosto en la llamada Conferencia de Lima, una reunión que inicialmente esperaba congregar a un centenar de países, entre aliados y adversarios del régimen de Maduro. Finalmente se realizó con una asistencia menor, diferentes enfoques en cómo devolver la democracia a Venezuela y sin una hoja de ruta consensuada entre América Latina y Estados Unidos.

Perú, que promovió la reunión, insistió en que fue un éxito la conferencia de un día. Asistieron en total 60 países, los aliados del régimen de Maduro (Cuba, Rusia, China y Turquía) no enviaron delegaciones y dos países latinoamericanos, México y Uruguay, a última hora desistieron tras conocer las amplias sanciones que aprobó la administración Trump el 5 de agosto, en vísperas del conclave.

La no asistencia de México y Uruguay, que estaba prevista y confirmada, desnuda las dificultades de que se construya un consenso latinoamericano sobre cómo contribuir con el retorno democrático a Venezuela. A esto se suma las notables diferencias entre la postura de Washington y el Grupo de Lima, una iniciativa regional de la que forman parte Perú, Argentina, Colombia, Brasil y Canadá, entre otros países.

Trump hizo una jugada diplomática para dejar en evidencia que es el gran jugador en relación con la crisis venezolana. Marcó la agenda de la cita en Lima con las sanciones que anunció el día antes.

La conferencia de Lima, finalmente, fue una reunión de aquellos países que reconocen la legitimidad de Guaidó en tanto es presidente de la Asamblea Nacional, el único poder legítimo que reconocen más de 50 países. Pero ese es tal vez el único punto en el que no hay discordia.

Periodista e investigador de la Universidad Católica
Andrés Bello, en Caracas.@infocracia


Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas

¿Y Michoacán apá?Columnas
2019-08-23 - 03:26
IngresosColumnas
2019-08-23 - 03:18
Línea 13Columnas
2019-08-23 - 03:16
Mujeres LibresColumnas
2019-08-23 - 03:13
Pobreza, hambre y miedoColumnas
2019-08-23 - 03:10

Más leidas

Lo último

SIGUENOS EN TWITTER


+-