facebook comscore
Captar el fin de una infancia y el dolor a quien la vea

Captar el fin de una infancia y el dolor a quien la vea

Entornos lunes 01 de octubre de 2018 - 12:13

Laura Garza Frayer fotografió la ansiedad, la hambruna, la desesperación y el dolor de estos pequeños que a tan poco tiempo de perder su hogar y su infancia lo único que deseaban es comer. Justo hace un año el fotógrafo canadiense Kevin Frayer tomaba esta emotiva y dura imagen en un campo de refugiados en Bangladesh, en donde más de la mitad eran niños que habían huido de los ataques en sus hogares en Myanmar. He elegido esta fotografía ganadora del segundo lugar en la categoría de General Newsdel World Pres Photo de este año, para iniciar esta columna porque me parece una imagen completa, que transmite hasta ponerte la piel chinita e incluso sentir el dolor que ese niño siente al caer esas lágrimas por sus mejillas, y porque técnicamente me parece una belleza. El fotógrafo canadiense que hoy trabaja para Getty Images, captura justo lo que Cartier Bresson definió como el instante decisivo; ese en donde el fotógrafo debe de dar click justo en el momento exacto cuando los actos suceden, cuando el ojo ha hecho la composición adecuada para incluir todos los elementos que corresponden en el cuadro y por último que el sujeto que aparezca en la imagen nos termine decompletarla armonía en la fotografía. ▶¿Qué pasa en esta imagen? Justo eso, Frayer supo correr y subirse a la caja de la camioneta de víveres para poder fotografiar la ansiedad, la hambruna, la desesperación y el dolor de estos pequeños que a tan poco tiempo de perder su hogar y su infancia lo único que desean es comer. El cuadro es desgarrador, pero tenemos una escena espontáneamente completa. Nuestros elementos principales son los niños, los rostros de desesperación de los refugiados, después al fondo podemos ver a cientos de personas que también aguardan a ser alimentados, lo que nos da el panorama de que el campo de refugiados estaba repleto. Sabemos que hay alguien sobre la camioneta que se encargará de repartir los alimentos, sin embargo Frayer decidió solo incluir su pierna para no limitar la fuerza e importancia a lo que importa: el niño y su dolor. Y sin ser un retrato, la mirada del niño es desgarradora. Rogelio Cuéllar, fotoperiodista y retratista mexicano, nos ha enseñado que el poder de un retrato está justo en la mirada del retratado ante la lente, sin embargo, aquí el mirar del pequeño es lo que le da la fuerza a la imagen. El último valor que destaco es el de haber tomado esta escena en blanco y negro, lo cual le imprime mayor intensidad emocional. Cuando la imagen es más de carácter dramático o emocional, es bien sabido que no elegir el color es la mejor decisión. Muchos pudimos ver esta increíble fotografía expuesta en el Museo Franz Meyer en la Ciudad de México duran te la exposición de los ganadores del World Press Photo de este año. El trabajo de este fotoperiodista canadiense ha sido reconocido y premiado a nivel mundial, como en la última edición del World Press Photo, o concursos como el POYi, o el Sony World Photography, UNICEF, entre otros festivales internacionales. Los invito a buscar su trabajo en su cuenta de instagram @kevinfrayer o en su página personal www.kevinfrayer. com. Termino agradeciendo la invitación de Rubén Cortés a formar parte de Contra Réplica con mi opinión y análisis de la imagen, el cual estaré realizando diariamente en este espacio, y con una de las frases que más me gustan de Henry Cartier Bresson: " Fotografiar, es poner la cabeza, el ojo y el corazón en el mismo punto de mira.".

Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
+ -