China y los rinocerontes

China y los rinocerontes

El banco central de China emitió a finales de octubre su reporte trimestral sobre política monetaria. Indica que durante la primera mitad de 2018 su economía mantuvo un crecimiento sostenido aunado a un buen desarrollo de industrias emergentes; a pesar de haber logrado un crecimiento de 6.8 por ciento año a año del producto interno bruto, mantuvieron una política monetaria neutral, también llamada tasa natural o de equilibrio, es el nivel de tasa de referencia que no estimula ni restringe el crecimiento económico.

De acuerdo al reporte, la aplicación de la política neutral en materia monetaria ha producido buenos resultados donde la liquidez del sistema bancario se mantuvo adecuado y la tasa de interés otorgada al consumidor final de crédito disminuyó; reconocen que aún y cuando la economía global muestra signos de recuperación, factores como fricciones en el comercio internacional, tensiones geopolíticas y la normalización de las políticas monetarias en las economías más grandes han generado un clima de incertidumbre. Se analizaron las consecuencias de la guerra comercial con Estados Unidos concluyendo que el impacto sobre la economía de China es limitado; sin embargo, se seguirá de cerca el ánimo de los inversionistas.

Cada crisis económica se explica y se recuerda mejor cuando se define en términos simples. La crisis económica global de hace 10 años fue descrita como un evento tipo “cisne negro”, es decir, aquél que tiene muy baja probabilidad de ocurrir pero su impacto es grande. Los eventos “cisnes negros” son muy difíciles de predecir y se genera gran variedad de literatura de análisis “post-mortem” cada vez que ocurre uno. Por otro lado, se encuentran los eventos llamados “rinocerontes grises”, estos son definidos como altamente probables, de alto impacto cuya amenaza es ignorada.

Algo interesante que el banco central de China comenta en su reporte, es la posibilidad de estar ante un “rinoceronte gris”. El término comenzó a popularizarse el año pasado en los círculos financieros chinos. En un análisis realizado por Tristan Kenderdine publicado en el Financial Times en junio de este año, destaca que el comportamiento de los bancos estatales chinos básicamente definen el riesgo de “rinocerontes grises”, en este caso, la deflación de la deuda.

El ambicioso proyecto chino llamado “Iniciativa de la ruta del cinturón” cuyo objetivo es crear infraestructura comercial en más de 80 países, ha puesto a China en una situación incómoda. Ha financiado gran parte del proyecto con capital interno y lo ha expuesto a riesgos geopolíticos. Muchos de los países dentro de la iniciativa son emergentes y algunos de ellos no han podido re-pagar la deuda.

Estados Unidos insiste que la guerra comercial es la vía contra China. Todo indica que los chinos no están preocupados por ello; el problema que tiene es su tamaño y su capacidad de financiar grandes proyectos. El reto de sus ministros de economía es cómo balancear su exposición interna del riesgo versus la exposición en economías externas.

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