El arte de administrarse a uno mismo

El arte de administrarse a uno mismo

Peter Drucker, nacido en 1909 en Austria, Viena, fue una de las mentes más brillantes e influyentes sobre conceptos de liderazgo y gerenciales, las cuales han pulido y perfeccionado la forma en cómo el mundo corporativo de las últimas decadas concibe el arte de la gestión empresarial. Fue de los primeros autores que reconocieron y puntualizaron la diferencia entre administrar un negocio y la responsabilidad de ser un gerente, un líder.

Al leer a Drucker, uno comprueba la visión que tenía sobre lo que conforma una organización y cada uno de sus elementos; la claridad con la que escribe y transmite conceptos de forma simple, logró que su trabajo haya trascendido generaciones de ejecutivos exitosos que hasta el día de hoy lo viven e incorporan en su filosofía empresarial.

Define a un negocio en términos de las necesidades que satisface de sus clientes al comprar un producto o servicio; considera que no existe sustituto de liderazgo y que solo se pueden crear las condiciones en la empresa para que los líderes potenciales sean efectivos; empodera al gerente para dar a su equipo visión y la habilidad de poder construir; lo importante es encontrar la pregunta correcta por sobre la respuesta correcta. Al trabajador, lo posiciona como ente de conocimiento que debe conocerse bien y asegurarse que sus valores, objetivos están alineados con los de la organización.

En particular, Drucker, en el tema de los trabajadores, publicó en 1999 en la revista Harvard Business Review, un ensayo sobre la administración que uno como ser humano y jugador clave en el mundo de los negocios. Al ensayo lo encuentro relevante, útil y actual en especial en esta época donde estamos viviendo el inicio de una transformación en las formas de trabajo y de interrelacionarse con otras personas. Expongo lo que a través de los años como profesionista ha estado siempre presente.

Vivimos en un mundo donde las oportunidades son vastas; el camino profesional para cada persona no está escrito y tiene el potencial de convertirse en el más enriquecedor; no dejemos a las empresas definir nuestra carrera, tomemos las riendas y responsabilidad sobre lo que queremos; recordemos que nos enfrentamos a un camino de al menos 50 años, requerirá que te conozcas profundamente en cada etapa.

Conoce tus fortalezas y trabaja para mejorarlas; será un camino duro de mucha autocrítica; escucha con atención lo que las personas te digan, asume que siempre habrá algo que tu ignoras que ellos saben. Identifica la forma en cómo te desempeñas mejor e identifica cómo los demás lo hacen, así podrás entablar conexiones significativas. Tus jefes son personas como tú y nos debemos a ellos, procura entender sus necesidades, ayúdalos a navegar, a ser más efectivos; lo mismo para tus colegas. Finalmente, siempre se congruente con tus valores y el trabajo que desempeñas, no desperdicies el tiempo.



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