El cuerpo es su lienzo

El cuerpo es su lienzo

Escribe el poeta venezolano Alejandro Olivares en su libro Poemas del cuerpo y es así como Erick Lazarini, diseñador mexicano que actualmente vive en Nueva York, foto- grafía al cuerpo humano, en especial al masculino como un ejercicio de observar la figura humana.

▶ Hace cuatro años decidió migrar a Nueva York para darle continuidad a su proyecto personal encontrando un punto de comunión entre el cuerpo y la arquitectura; utilizando como elementos principales los puntos de fuga y el juego de perspectivas, que es cuando utilizaba su conocimiento como diseñador gráfico con el uso de líneas sobre sus fotografías.

A Erick lo conocí antes de venirme a vivir a la Ciudad de México, fue en el Moshi Moshi de la Condesa que Ghael Montané nos presentó y la química fue inmediata. Su trabajo como diseñador lo fue llevando cada vez más lejos, hasta que una tarde comenzó este proyecto Líneas y Sombras en el interior de su departamento.

Desde hace cuatro años sus fotografías tienen la complejidad de ser iluminadas únicamente con luz natural. Su formación como diseñador, ha sido su base para componer sus imágenes.

Para irse a Nueva York con un proyecto fotográfico sólido, sabía que tenía que llegar con un portafolio previo para que pudiera promocionarse de una manera más profesional, por lo que aquí en la Ciudad de México fue invitando a varios de sus amigos a posar y en cuestión de nada, se fue pasando la voz de la calidad de sus imágenes y tenía agenda llena de conocidos y desconocidos que querían posar para su lente.

Al inicio de su llegada a Nueva York, tuvo el éxito que esperaba. Entre amigos y conocidos fueron llegando también modelos para desnudarse y equilibrar sus cuerpos en poses artísticas y algunas hasta gimnastas.

Inició con líneas que trazaba sobre los cuerpos fotografiados, hasta que comenzó a probar con el bodypaint para trabajar con figuras abstractas o figuras básicas, como triángulos, círculos o cuadrados.

Hasta el día de hoy ha fotografiado a más de 200 distintos cuerpos. A pesar de que la mayoría de estos son masculinos, ya comienza a fotografiar e intervenir cuerpos de mujeres y de trans.

Sus imágenes tienen un toque de sensualidad masculina, un discreto coqueteo entre cada postura antes la exploración del espacio y podría aventurarme a decir, que entre los músculos de esos cuerpos también se respira un toque femenino.

Lo femenino que encuentro está en las curvas que sus cuerpos siluetean, como si hicieran posturas básicas de danza.

Las complexiones se pliegan en un espacio muy pequeño, llevando al máximo a sus articulaciones para reinventar un espacio adornado con la propia luz del sol que entra desde la ventana de su departamento.

Su propuesta no es imponer un ca- non de la figura masculina —aunque pareciera que sólo lo buscan hombres con cuerpos diseñados en el gimnasio— sino mostrar la comprensión de la forma masculina a través de su disección en formas básicas.

Lazarini crea el espacio y lo redescubre a nuestra vista bajo la subjetividad de su mirar.

No se considera un fotógrafo, sino un diseñador que toma fotos y que le encanta lo que hace.

Hoy está en la etapa de buscar distintas plataformas que le ayuden a difundir su trabajo. Las redes sociales lo han ayudado para promocionarse y a pesar de que le ha ido muy bien, ya busca dar el salto a exponer y publicar su primer libro con lo mejor de su obra.

Los invito a que sigan su trabajo en su cuenta de Instagram, que, con más de 20 mil seguidores, les puedo asegurar que les va a gustar @sololaz.



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