El otro lado de la guerra comercial

El otro lado de la guerra comercial

La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, WIPO, por su sigla en inglés, fundada en 1967, es un foro global perteneciente a las Naciones Unidas con base en Ginebra, Suiza, cuya misión es liderar el desarrollo balanceado y efectivo del sistema de propiedad intelectual que promueva la innovación y creatividad para el beneficio de todos. El foro a través de sus definiciones, incluye dentro de los derechos de propiedad intelectual lo relacionado a literatura, fonogramas, representaciones artísticas, descubrimientos y desarrollos científicos, diseños industriales, marcas, entre otros.

Con los avances tecnológicos de los últimos años, en especial el desarrollo de la inteligencia artificial, robótica, el aprendizaje de máquina y sus múltiples aplicaciones en sectores tanto industriales, comerciales y militares, las definiciones y procedimientos de protección de propiedad intelectual de WIPO pudieran ser insuficientes para mediar de forma objetiva cualquier desacuerdo entre las partes.

El mundo tecnológico ha cambiado el terreno y reglas del juego de la propiedad intelectual. Gran parte de los avances que se dan en este sector, son desarrollados por la academia; las universidades y sus laboratorios de investigación patrocinados por grandes corporativos encabezan el liderazgo en innovación y los periodos en los que se aterriza un producto comercial cada vez son más cortos; el conocimiento, al ser académico, es compartido y de fácil acceso. En un artículo publicado en el Financial Times, se expone que Silicon Valley, el centro de innovación tecnológica más grande del mundo y lugar donde grandes corporativos como Google, Netflix, Facebook tienen sus matrices, lanzaron una alarma al gobierno de los Estados Unidos respecto a la posición tomada para regular las exportaciones en tecnologías emergentes dentro de la actual guerra comercial con China.

Estados Unidos se encuentra ante el siguiente dilema: China ha logrado un progreso importante en la aplicación de inteligencia artificial y robótica en el sector militar, el gobierno ha puesto como prioridad el desarrollo de este sector; Estados Unidos se ha quedado rezagado en avances militares y ha acusado a China de plagiar propiedad intelectual y de aplicar prácticas injustas de comercio. A Silicon Valley le preocupa que la naturaleza general de los objetivos del departamento de comercio, impuesta por motivos de seguridad nacional, pueda socavar el objetivo de mantener un liderazgo estadounidense en el sector.

Expertos en tecnología en Washington opinan que la cadena de suministro tecnológica de los últimos 30 años ha permitido a China optimizarla y mejorarla generando un problema de seguridad nacional para Estados Unidos. También reconocen que es necesario nuevas y mejores regulaciones en el área de propiedad intelectual.

Los motivos escondidos de la guerra comercial que Estados Unidos lanzó contra China salen a la luz como la amenaza contra su seguridad nacional y su poderío; los avances tecnológicos y su potencial beneficio para la sociedad corren peligro si los gobiernos regulan más allá de la protección de la propiedad intelectual.



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