Historia con mayúscula
Historia con mayúscula

jueves 03 de Enero de 2019


Corre el tercer día de este largo, larguísimo lunes maldito que es enero.

Es 2019 y el año viene cargado de historia. A lo largo de los siguientes 12 meses habrá conmemoraciones de chile, dulce y manteca, para todos los gustos. Y para la polarización que vivimos la historia volverá a ser campo de batalla del presente.

Cuando México transitó del siglo XIX al siglo XX, Porfirio Díaz expresó: “El pasado es el mejor espejo en el que se refleja el porvenir”. Curiosamente, para el caudillo oaxaqueño el pasado nunca fue un referente más que para demostrar que tenía una obsesión por el futuro; el orden, la paz y el progreso porfiristas no le rendían culto ni a los padres de la Independencia, ni a la generación liberal — salvo en la retórica de los actos oficiales en fechas patrióticas—.

El nuevo régimen tiene su asidero en el pasado. El presidente se siente más cómodo mirando hacia atrás, hacia sus referentes históricos que arriesgándose a construir un futuro que no dependa de los pilares ideológicos históricos que están agotados: nacionalismo, populismo, soberanía nacional, indigenismo, entendidos como se concibieron a partir de un Estado benefactor y profundamente paternalista —surgido de la revolución— que nada tienen que ver con el contexto actual ni nacional ni internacional.

2019 será oficialmente el año de Emiliano Zapata; el 10 de abril se conmemora el centenario de su asesinato; al gobierno le cae de perlas esta conmemoración que no tendrá nada que ver con la divulgación o una nueva interpretación de lo que fue el zapatismo, sino con la exaltación del héroe popular a través de la clásica visión maniquea —héroes y villanos— que arrastramos desde el siglo XX y que cae como anillo al dedo en momentos en que la exaltación del pueblo es una de las cartas fuertes del nuevo gobierno. En el discurso oficial, Zapata, hijo del pueblo, estaría a favor de la cuarta transformación, sin duda.

Qué postura tomará el gobierno de Andrés Manuel frente a los 500 años del encuentro entre Moctezuma y Cortés (8 de noviembre) con lo que dará inicio el quinto centenario de la conquista y de la fundación de la Ciudad de México que se cumple en 2021. ¿Seguiremos escuchando las típicas cantaletas de que la culpa de nuestras desgracias se deben a la conquista, a los malditos españoles explotadores y que el mundo indígena era el paraíso terrenal donde reinaban la armonía y la paz?

▶ Pero para todos hay, quizá los 3 panistas que mantienen en terapia intensiva a su partido estén enterados de que este año los restos de Acción Nacional cumplen 80 años. Pero como desde los tiempos de Fox no saben ni siquiera que historia se escribe con h, quizá lo dejarán pasar, pues nada tienen que celebrar.

El PRI está peor, el 4 de marzo cumple 90 años y aún no se recupera de la aplanadora que les pasó encima. Su gente ni siquiera se ha dado cuenta que perdieron por corruptos, por haber organizado desde 1929 una guarida de ladrones y no un partido político, por haber hecho de la política una simulación y haber gobernado impunemente. No creo que haya mañanitas y pastel en Insurgentes Norte.

También prepárense para ver qué partidos o políticos canonizan a Luis Donaldo Colosio —otro del montón—, al cumplirse 25 años de su asesinato. Y además, seremos testigos de los 100 años del fusilamiento del general Felipe Ángeles (26 de noviembre); 60 años de la muerte de José Vasconcelos (1959), 195 años de que nos convertimos en República (1824); 160 años de las leyes de Reforma (1859), 90 años de la Autonomía Universitaria (1929), 90 años del fin de la Guerra Cristera.

Los panistas ignoraron por completo a la historia durante los gobiernos de Fox y Calderón y a los priistas no les interesó recuperarla durante el sexenio de Peña Nieto. El nuevo régimen ya les comió el mandado y volveremos a escribir historia con mayúscula.

Etiquetas


Notas Relacionadas


Publicidad


Más leidas


Lo último


SIGUENOS EN TWITTER


+ -