Libros en la Alameda

Libros en la Alameda

Columnas jueves 13 de diciembre de 2018 - 01:09


La Brigada Para Leer en Libertad de Paco Ignacio Taibo II y su señora Paloma Saiz lleva nueve años organizando una Feria del Libro en la Alameda Central.

Ésta, modesta en tamaño, es grande en aspiraciones y alcances de difusión cultural. Este año no pudo tener lugar en su ubicación acostumbrada por un problema político.

El espacio destinado a la feria está ocupado por un grupo de vendedores ambulantes encabezados por Diana Sánchez Barrios. De acuerdo con información de la nota de Violeta Cordero, publicada aquí en ContraRéplica, los ambulantes en la Alameda tenían permiso para establecer su tianguis de productos indígenas hasta el viernes 30 de noviembre, pero tramitaron un amparo y se van a quedar ahí hasta enero.

El amparo se fundamentó en que, de acuerdo con la organización de vendedores ambulantes, las nuevas autoridades capitalinas les negaron su derecho de audiencia para renovar el permiso de instalación.

No obstante, es difícil defender semejante idea pues la autorización anterior la tramitaron con el gobierno de José Ramón Amieva. Resultaba natural que la nueva administración de Claudia Sheinbaum, recién llegada, no hubiera tenido oportunidad de recibirlos y atenderlos inmediatamente.

La solución que decidió darle el Gobierno de la Ciudad de México fue reacomodar la Feria del Libro en Reforma, entre el Ángel de la Independencia y la Palma, del lado de la colonia Juárez desde el 11 hasta el 23 de diciembre. Las actividades programadas y presentaciones de libro sí van a efectuarse, pero en fecha y lugar distintos.

El incidente es revelador de los problemas urbanos que se avecinan para la Ciudad de México. Los espacios públicos se disputarán con dureza entre diferentes grupos políticos, algunos ligados a gobiernos anteriores y otros al actual. “Entendemos que esta operación de imposición y chantaje va contra las nuevas autoridades de la Ciudad de México y el objetivo es imponer por la vía del hecho el control del espacio público”, declararon los organizadores de la Brigada para Leer en Libertad.

Por su parte, el periodista y escritor Arturo Rodríguez, uno de los presentadores programados para la feria, se molestó por la manera en que se interrumpió un esfuerzo de divulgación cultural a escala popular. No se trataba nada más de vender libros, sino de acercarlos a segmentos de la ciudad tradicionalmente desatendidos por las editoriales y la política cultural oficial. La Brigada tiene su público fiel me recuerda Rodríguez, pero ¿quién repara el costo de llevar camiones y cargamento que luego no se pueden instalar en un lugar? Ojalá que estas situaciones no se repitan y en futuras ocasiones el Gobierno capitalino pueda evitar semejantes contratiempos, pero se ve difícil. Los grupos clientelares del PRD van a seguir chocando con los de Morena.

Cuidado.

Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas

¡Ferrari a la alza!Columnas
2019-09-23 - 02:24
El arte, vehículo hacia lo sagradoColumnas
2019-09-23 - 02:22
Recordar no es un acto neutraColumnas
2019-09-23 - 02:18
Agnu 74Columnas
2019-09-23 - 02:15
La cartaColumnas
2019-09-23 - 02:13
Línea 13Columnas
2019-09-23 - 02:10

Más leidas

Lo último

SIGUENOS EN TWITTER


+-