Maquillan Casa Barragán con intervención artística

Maquillan Casa Barragán con intervención artística

POR ROSA MARÍA CÁÑEZ

Apartir de una fotografía del jardín lleno de palomas de la Casa Barragán, que Elizabeth Timberman tomó, el artista danés Danh Vö nombró a su reciente intervención estética Jardín con palomas al vuelo.

A lo largo de su carrera como artista conceptual, Vö ha explorado la apropiación y desfragmentación de espacios, incorporando su experiencia migratoria y su vida personal. Sin dejar a un lado su discurso, el artista logró darle una nueva energía a una de las casas más emblemáticas de la arquitectura mexicana.

El recorrido que Danh Vö diseñó para Casa Barragán no sólo es una nueva experiencia para los visitantes, que podrán reapropiarse del espacio, sino que constituye una reinvención del edificio.

El artista decidió hacer una intervención para alterar la experiencia de los visitantes; alteró su recorrido, sustrajo cosas de la casa, restauró pisos y muebles y abrió espacios.

Cambiar el discurso del recorrido también fue parte de las ideas de Vö para enfocarse en la arquitectura, más allá de los pormenores de la vida íntima de Barragán, que vivió ahí desde 1948 hasta su muerte en 1988.

Esta redecoración y restauración tan sutil como eficaz, de parte del artista danés, da una nueva sensación de apertura a los espacios arquitectónicos. La remoción de los caminos delineados por la alfombra que guiaba a los visitantes por la casa, ha desaparecido para darle un vuelco a la experiencia, que gracias a unos cubrezapatos, harán que el público pueda caminar por todos los rincones, asomarse por las ventanas y pasear por entre los muebles.

En vida Barragán hacia constantes remodelaciones a su casa, Danh se percató de esto analizan- do las fotografías tomadas por Elizabeth Timberman en 1952, definiendo así la idea de que el lugar está vivo. Quiso seguir dándole frescura a la casa como lo hizo su dueño al apartar objetos, re- modelar pisos y muebles, que obligaban llevar el discurso del trayecto a la vida del creador, ahora la casa es la protagonista.

Alejándose del discurso de museo, el lugar ahora es entendido como un espacio activo de ideas y transformaciones, los muebles fueron cambiados ya no están como los dejó el arquitecto en vida y estas transformaciones dan la rara sensación de que la casa está habitada.

Hasta la fecha Ana María, cocinera de Barragán, sigue viviendo ahí. El arquitecto dejó dicho en su testamento que ella podía quedarse a vivir en la casa hasta que quisiera.

Ana María impregna vida al recinto colocando arreglos de plantas, que en su momento fueron un detonante para el artista y un nuevo gesto expuesto en el discurso del recorrido.

En el comedor y otras estancias del lado este de la casa —donde no da el sol — fueron adornados con velas que el artista danés expuso como parte de la intervención. Esta es la parte más significativa entre el artista, la formación católica de Barragán y la relación con la casa.

Las velas hechas de cera de abeja por artesanos oaxaqueños están teñidas con grana cochinilla, un elemento muy importante en el discurso de este artista, nacido en Vietnam y naturalizado danés, al ser este insecto un migrante de linaje histórico y de gran valor para la Nueva España.

Así Danh Vö reflexiona sobre la colonización, la globalización y la resignificación que ocurre cuando la materia migra de lugar. Danh Vö hace una atractiva intervención al final del recorrido con velas enormes teñidas en diferentes tonos por la grana cochinilla.



LO ÚLTIMO



+ -