laopcionnota
Resurgen en los pinos

Resurgen en los pinos

Entornos lunes 07 de enero de 2019 - 13:02


POR MARTHA ROJAS

Hace 37 años el escultor mexicano Humberto Peraza Ojeda colocó la séptima escultura en el Paseo de los Presidentes. Se trata de una pieza impresionista, que encarna a Luis Echeverría Álvarez, de 2.20 metros de altura y 300 kilos de bronce fundidos a la cera perdida. Como ésta, hay otras 13 esculturas instaladas en el sendero derecho de la entrada principal a la residencia Miguel Alemán, inmueble que hasta hace 10 días fue la casa oficial de 14 mandatarios.

Fue José López Portillo (1976-1982) quien a través de personeros del general Miguel Ángel Godínez, jefe del Estado Mayor Presidencial, en ese entonces, encargó a cinco artistas esculpir en bronce la imagen de los mandatarios; la idea era realizar una rotonda en los jardines del que fue el rancho La Hormiga, pero finalmente la idea fue desechada y las esculturas se emplazaron en una calzada, en la parte cercana a la puerta posterior de Los Pinos, que da hacia el Bosque de Chapultepec.

“El presidente López Portillo, que vivió en Los Pinos, decidió poner en los jardines la primera escultura; originalmente la idea era hacer una rotonda. En ese año México gozaba de unas excelentes relaciones con España por lo que las esculturas fueron encargadas a varios artistas como Sanguino, Ernesto Tamariz y Julián Martínez, quien también realizó un Emiliano Zapata a caballo, que está en la entrada de la residencia. Pero para la escultura de Echeverría eligieron a Humberto Peraza Ojeda, mi padre.

“Él me contó que el expresidente Echeverría, era un hombre muy culto al que le gustaba platicar con mi papá (por ser yucateco) de los mayas y de muchas otras cuestiones culturales. Cuando Echeverría fue presidente, mi papá le realizó un busto que le agradó mucho, y se decidió que fuera Humberto Peraza, quien realizará la escultura de Echeverría”, contó el escultor Sergio Peraza en un recorrido íntimo y exclusivo que realizó con ContraRéplica por el Paseo de los Presidentes.

La pieza de Echeverría fue el primero de cuatro encargos que se le encomendaron al artista yucateco. Su manos esculpieron las fisonomías de Miguel de la Madrid, José López Portillo y Carlos Salinas de Gortari, quien pidió como única consigna que su estatua tuviera una insignia en la que se pudieran leer los dos grandes logros de su sexenio: el programa Solidaridad y el Tratado de Libre Comercio.

“Mi papá tuvo la fortuna de conocer a los cuatro presidentes que esculpió. Para un artista es importante poder capturar todos los detalles, realizar una investigación fotográfica previa y saber cuál es la pose usual de la persona.

“El primer proyecto en el que yo colaboré fue la escultura de Miguel Alemán, la segunda fue la de Carlos Salinas de Gortari, pero mi papá y yo, como suele suceder en el caso de los artistas, teníamos diferencias estéticas. Mi papá era mucho más clásico, quería representarlos tal cual los veía. En ese entonces yo era joven y tenía una visión mucho más idealista y romántica y quería que los personajes lucieran más jóvenes de lo que en realidad eran.

“Cuando trabajamos en la maqueta del busto del expresidente Carlos Salinas, yo propuse que la cara luciera jovial, algo que le agradó al secretario personal del presidente. La única consigna que recibimos en este trabajo era que hubiese un libro con las iniciales de los logros de su gobierno, así que pusimos TLC y Solidaridad”, agregó el artista al tiempo que recordó que parte del encanto de estas esculturas es que cada artista dejó un sello particular. En el caso de su padre fueron las diminutas huellas digitales que quedaron calcadas en los relieves de las cuatro piezas.

DESPEJAR LA CARGA POLÍTICA DE LA ARTÍSTICA

Sergio Peraza, quien desde muy temprana edad siguió los pasos de su padre, resaltó la importancia de que Los Pinos ahora estén abiertos al público. Sin embargo, teme que los simbolismos políticos acaben por opacar el valor artístico de las 14 piezas que adornan el Paseo de los Presidentes.

“De cierta manera las esculturas que aparecen aquí son como hijos de su tiempo. Más que las personas a las que representan, las estatuas son fragmentos de nuestra historia. La gente tendría que hacer su propio juicio y decir me gusta o no me gusta apegándose a sus cualidades estéticas”, reflexionó.

Convencido del valor estético que tienen las piezas, Sergio Peraza insta a la población a despolitizarlas a fin de que sean conservadas por su valor artístico y que la población tome consciencia de que la residencia se convirtió en un "museo vivo" en el que se puede observar parte de la historia nacional.


Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

IM/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas

La Moda En La Era EspacialEntornos
2019-08-20 - 04:39
Trabaja Instagram en nuevas funcionesEntornos
2019-08-19 - 21:38

+-