Seguridad de los periodistas

Seguridad de los periodistas

Jamal Khashoggi, columnista del Washington Post, lleva muchos días desaparecido. Se cree que fue asesinado durante un interrogatorio del gobierno saudí debido a sus constantes críticas a la monarquía. No obstante, lo llamativo para México es la respuesta de solidaridad que ha despertado el periodista en otros medios de comunicación. La desaparición no aclarada de un solo periodista tiene sacudidos a todos los actores políticos y mediáticos de Estados Unidos. Si usted quiere ilustrar la diferencia entre el primer mundo y el tercero, piense en la seriedad con la que se toma la responsabilidad del Estado de garantizar la seguridad de sus ciudadanos. ¿Cuántos casos de periodistas desaparecidos hay en México?

Consideremos también la solidaridad gremial entre los profesionales de la comunicación. New York Times, CNN, obviamente el Washington Post y hasta el diario Wall Street Journal, de tendencia editorial contraria a Khashoggi, se han sumado a la protesta y exigencia por esclarecer su desaparición. Frente a la presión social, el Congreso le ha demandado al presidente Trump que el gobierno de Estados Unidos haga todo lo que esté en su poder para encontrar al columnista.

No es una decisión fácil para el presidente Trump. Por una parte, él no simpatiza personalmente con el Washington Post. Todo lo contrario, lo ha denostado hasta el cansancio por las críticas del rotativo capitalino a su administración. Por otra parte, Rusia ha construido buenas relaciones en la región. Siria, Israel, Egipto, Turquía son algunos de sus aliados, a diferencia de Estados Unidos que ya solo cuenta entre sus aliados estratégicos a Israel y Arabia Saudita. De acuerdo con analistas especializados en seguridad nacional como David Ignatius, no solamente se trata de un país exportador de petróleo que abastece el mercado norteamericano, sino que además recoge información de inteligencia en el mundo árabe para compartir con las respectivas agencias estadounidenses. Además, Arabia Saudita es uno de los principales clientes de la industria armamentista de Estados Unidos.

En un afán por construirle una imagen favorable al país, el príncipe heredero de la monarquía saudí, Mohamed bin Salmán (MbS), ha sido presentado por los medios occidentales como un árabe supuestamente modernizador que permitió a las mujeres tramitar licencias de conducir. La desaparición no esclarecida de un periodista choca con la imagen de país moderno y libre. Financial Times sugiere que no hay motivos para suponer que la relación entre Estados Unidos y Arabia Saudita se modificará en el largo plazo. Hay demasiados factores estructurales de la geopolítica en juego. Con todo, el fin de semana, Trump amenazó con imponer un castigo severo a la monarquía si se demuestra su participación en la desaparición del periodista. Todo por una vida humana, sin importar las preferencias ideológicas del gobernante. Ojalá así ocurra en el próximo gobierno de México.

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