La Ley de Amnistía, que beneficiará con la liberación a personas que no cometieron delitos graves y aquellos en situación de extrema vulnerabilidad, entró en vigor este jueves, en el marco de la pandemia de COVID-19, con el fin de prevenir la multiplicación de contagios en las cárceles federales del país.
Para la evaluación de las solicitudes que se presenten para ser beneficiarios de esta Ley, el Presidente Andrés Manuel López Obrador creará una Comisión encargada de coordinar los actos de cumplimiento y vigilar la aplicación de este beneficio para determinar “la procedencia del beneficio” y posteriormente sea el juez federal quien resuelva su otorgamiento.
El decreto de la Ley, firmado por el Mandatario, fue publicado este miércoles en la edición vespertina del Diario Oficial de la Federación (DOF).
La normatividad, aprobada el lunes por el Senado, beneficia a mujeres acusadas del delito de aborto y a indígenas que durante su proceso legal no contaron con intérpretes o defensores que conocieran su lengua.
Asimismo, a personas sentenciadas, no reincidentes, en distintos supuestos, por ejemplo, por delitos contra la salud -posesión y consumo de drogas en ciertos casos-, por robo simple y sin violencia, y sedición, salvo en casos de terrorismo.
La legislación no beneficiará a quienes hayan cometido delitos contra la vida o la integridad corporal ni a quienes hayan cometido el delito de secuestro, o cuando se hayan utilizado armas de fuego en la comisión del delito.
Redacción ContraRéplica
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