Claudia Bolaños
La amenaza de muerte a un inspector del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), lo que generó la detención de exportación de aguacate de Michoacán al país vecino, fue realizada por un propietario de una huerta, cuya producción no cumplió con los requerimientos.
El diputado federal Francisco Javier Huacus Esquivel dio a conocer lo anterior, en entrevista con Contra Réplica, lo que podría generar además una crisis de comercialización en el mercado interno.
El diputado federal por el Distrito 12 de Michoacán, (Apatzingán de la Constitución), explicó que se espera un descenso del precio del aguacate de exportación, del tipo hass, el cual desplazaría, de no levantarse pronto la sanción, al que se vende para el consumo de los mexicanos, mismo que no cumple con los estándares de calidad para comercializarlo fuera del país.
“El dilema es que no consumimos tanto, un millón de toneladas”, dijo.
La crisis del mercado del llamado oro verde, fruto que ocupa el segundo lugar de exportación desde México a Estados Unidos, mantiene en jaque a 35 mil productores michoacanos que se han quedado con su cosecha, luego de que uno de sus colegas amenazara de muerte, vía telefónica, al inspector norteamericano porque “porque no le validaron su aguacate”.
Al acusado ya se le investiga.
Así, la cosecha de un millón de toneladas no fueron enviadas a Estados Unidos desde el sábado pasado, un día antes del Super Bowl, evento en el que se consumen por tradición grandes cantidades de guacamole.
El legislador resaltó: “Me llama mucho la atención que Estados Unidos haya declarado que mantendrá la sanción hasta que sea conveniente.
E incluso no descartó la posibilidad de que haya intereses políticos y económicos detrás de este tema, como lo indicó el presidente Andrés Manuel López Obrador en su conferencia del lunes, pues “todo puede ser”, dijo que las sanciones son conocidas por parte de los agricultores.
Antes hubo otra sanción por empaquetar aguacate de Puebla como si fuera de Michoacán.
Los aguacateros y quienes cosechan limón en esa región del país, por años han sido extorsionados por la delincuencia organizada, y por cada kilo que venden se les cobra entre 40 y 50 centavos a cada uno, informó el legislador a este medio.
“Todo el tiempo el gobierno ha sabido que son cultivos tienen ese problema de pago de piso. Es lamentable porque no investigan ni han logrado detenciones“, dijo el legislador Huacus.
Esa situación ligada al crimen organizado y las afectaciones climáticas en Veracruz, con inundaciones, generaron que no hubiera buenas cosechas y e precio de este fruto también se encuentre encarecido.