El secretario de Gobierno de la Ciudad de México (Secgob), Martí Batres Guadarrama, acudió el lunes al renombramiento de la calle “Digna Ochoa y Plácido”, en la colonia Doctores, donde afirmó que esta medida es un acto relevante de justicia para la defensora de los derechos humanos, quien por su labor y sacrificio se ganó un espacio en la historia del país.
El cambio de nombre de esta calle constituye el cumplimiento del Estado mexicano a la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), referente a una de las medidas de reparación del daño por el caso de Digna Ochoa y familiares, que señala el otorgamiento del nombre de “Digna Ochoa y Plácido” a una calle en la capital el país.
Por lo anterior, el Gobierno local oficializó el 19 de octubre de 2022, a través de un aviso publicado en la Gaceta Oficial, el cambio de nomenclatura de la calle “Gabriel Hernández” por el de la destacada abogada y activista mexicana.
En la ceremonia encabezada por el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación (Segob), Alejandro Encinas Rodríguez, el secretario de Gobierno de la Ciudad de México señaló que la colocación formal de la placa con el nombre de Digna Ochoa contribuye a honrar la memoria de esta mujer que, consideró, es símbolo de la lucha por los derechos humanos en el país y más allá de nuestras fronteras.
“El día de hoy nos dignifica como sociedad y país que una persona, que ganó su espacio en la historia con su esfuerzo, trabajo y sacrificio, tenga su nombre plasmado en la placa de una calle de la capital”, puntualizó.
Batres Guadarrama recordó que el pasado 19 de octubre se cumplieron 21 años del asesinato de la destacada abogada y activista, quien trabajó en casos de violaciones graves de derechos humanos, en los que se encontraban involucrados funcionarios y miembros de la entonces Procuraduría General y de otras instituciones del Estado.
Asimismo, el titular de Secgob comentó que este acto conlleva dos reflexiones: la necesidad de inculcar los valores y la práctica de los derechos humanos en todas las instituciones del Estado y la relevancia de que una calle o algún otro lugar público lleve el nombre de mujeres y hombres que han dedicado su vida a dignificar al país y a la ciudad.
Imagen: Gobierno CDMX