La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que existe un riesgo elevado de brotes de enfermedades en Venezuela tras los recientes terremotos, en un contexto en el que los servicios de salud operan bajo una presión extrema y varios centros médicos funcionan por encima de su capacidad debido al incremento de pacientes y a los daños registrados en la infraestructura sanitaria.
De acuerdo con el organismo, las afectaciones en los sistemas de salud, así como en las redes de agua potable y saneamiento, combinadas con el desplazamiento de población, podrían facilitar la aparición y propagación de enfermedades prevenibles mediante vacunación, entre ellas sarampión, difteria y tos ferina. Asimismo, se alertó sobre el posible aumento de padecimientos de transmisión vectorial e hídrica, como fiebre amarilla, dengue, chikungunya, zika y malaria.
La OMS subrayó que la situación representa un desafío importante para el sistema sanitario del país, ya que la atención de traumatismos derivados de los sismos se suma a la escasez de recursos, la saturación de hospitales y las dificultades operativas en distintas regiones afectadas.