El fiscal del caso Ayotzinapa, Omar Gómez Trejo, señaló que funcionarios del sexenio pasado utilizaron métodos como la tortura y el armado de pruebas para concebir la llamada “verdad histórica”, tras la desaparición de los estudiantes en Iguala, Guerrero.
En conferencia de prensa por el séptimo aniversario de la desaparición de los 43 normalistas, el fiscal puntualizó que lo anterior fue concluido por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Dependientes, la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Naciones Unidas y el Equipo Argentino de Antropología Forense.
Subrayó que se encontraron indicios de “tortura generalizada” por la colaboración de otras dependencias federales, que aportaron más de 40 videos en los cuales funcionarios públicos aparecen interrogando a testigos de “forma irregular”.
A esto se suman declaraciones de testigos presenciales, declaraciones de víctimas, pruebas documentales y la elaboración de los protocolos de Estambul, por lo que se comprueban los casos de tortura y el encubrimiento por la entonces Procuraduría General de la República (PGR).
Gómez Trejo mencionó que existen irregularidades administrativas en el caso, como la diligencia ministerial en el Río San Juan, lugar en el que apareció Tomás Zerón, entonces director de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y se encontraron restos óseos.
Allí, dijo, se falló en el contenido y los hechos, puesto que lo agentes que firmaron el informe no se encontraban en el estado de Guerrero, sino en le Ciudad de México. También, se falsearon informes, llamadas telefónicas anónimas, oficios de localización y presentación.
Por ello, el fiscal informó que ya se iniciaron procesos penales contra quienes resulten responsables por las irregularidades y los delitos cometidos en la llamada “verdad histórica” bautizada así por el entonces procurador Jesús Murillo Karam.
Imagen: Cuartoscuro