Los dos hermanos gemelos de 18 años implicados en la agresión registrada en un plantel del ejido La Unión, en el municipio de Torreón, actuaron de forma indiscriminada sin un objetivo en particular. De acuerdo con el titular de la Fiscalía General del Estado de Coahuila, Federico Fernández Montañez, los agresores buscaban replicar tiroteos y atentados escolares ocurridos en el extranjero, motivados por una especie de fanatismo generado por contenidos en internet.
El saldo final del incidente fue de una subdirectora fallecida a causa de heridas con arma blanca y cuatro personas más lesionadas, de las cuales tres se reportan estables y una en estado delicado. Las autoridades confirmaron que los sospechosos emplearon artefactos punzocortantes e pirotecnia para sembrar el pánico entre la comunidad educativa antes de arremeter contra las víctimas.
Durante las indagatorias iniciales, los peritos dividieron la reconstrucción de los hechos en varias fases. La respuesta de las corporaciones de seguridad se activó tras una llamada al 911 que alertaba sobre supuestos disparos y bombas molotov, lo que derivó en la captura inmediata de los dos implicados a pocos minutos de haber ingresado a las instalaciones.
Las revisiones posteriores a sus pertenencias y dispositivos móviles descartaron la presencia de armas de fuego o explosivos de fabricación casera, así como la intervención de grupos delictivos organizados o de más participantes. Los detenidos habían cursado parte de su educación en dicha secundaria, por lo que eligieron la sede debido al conocimiento previo de sus accesos y su cercanía geográfica.