Por Daniela Méndez
El 8 de mayo se conmemora el “Día mundial del cáncer de ovario”. En México esta enfermedad tiene una mortalidad del 60%; ocupa el tercer lugar en fallecimientos en cánceres ginecólogos y es la causa de más fallecimientos que cualquier otro cáncer del sistema reproductor femenino.
El cáncer de ovario es una enfermedad considerada menos prevalente con relación al cáncer de mama y cérvix, sin embargo, se asocia a mayor letalidad, de acuerdo con Globocan 2018, por ejemplo, la mortalidad por cáncer cervicouterino en nuestro país es del 50 por ciento y el de mama del 30 por ciento.
Al año se diagnostican 4 mil 759 nuevos casos equivalentes a 13 diagnósticos y 8 muertes diarias por esta enfermedad. Se calcula que este año se producirán 13 mil 980 muertes a causa cáncer de ovario, de las trompas de falopio y peritoneal; las mujeres que llegan a sobrevivir a esta enfermedad, viven al menos unos 5 años más, una vez detectado el cáncer.
Los estados al interior del país con más casos referentes son Ciudad de México, Estado de México y Nuevo León.
Los posibles factores de riesgo para contraer la enfermedad son: sobrepeso, tener una edad de 40 años o más, uso de tratamientos de fertilidad, antecedentes familiares de cáncer de seno, color rectal o de ovario y no haber tenido hijos nunca.
Si bien la mayoría de los casos de cáncer de ovario se dan después de la menopausia, en mujeres de 55 a 64 años, el cáncer de ovario puede aparecer a cualquier edad.Según estudios recientes cuando esta enfermedad se encuentra de forma temprana, aproximadamente 94% de las pacientes viven más de 5 años después del diagnóstico.
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