El Congreso del Estado de Sinaloa designó el 25 de agosto de 2026 a Graciela Domínguez Nava como gobernadora interina, luego de que Rubén Rocha Moya solicitara una segunda licencia indefinida. La sesión extraordinaria, celebrada en Culiacán, contó con la participación de 37 de los 40 diputados que integran la 65ª Legislatura.
La Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación propuso a Domínguez Nava como candidata única. La votación arrojó 31 votos a favor y seis en contra, provenientes del PAN y del PRI, lo que reflejó el respaldo mayoritario de Morena y sus aliados a la nueva encargada del Ejecutivo estatal.
Graciela Domínguez Nava, de 50 años, es licenciada en Sociología por la Universidad Autónoma de Sinaloa. Su trayectoria incluye dos períodos como diputada local, la coordinación del grupo parlamentario de Morena, la presidencia de la Junta de Coordinación Política y de la Comisión de Fiscalización. También fue secretaria de Educación Pública y Cultura en el gabinete de Rocha Moya.
En 2024 resultó electa diputada federal, cargo al que solicitó licencia en junio de 2026 para incorporarse a la contienda interna. Su designación ocurre en un contexto de crisis política, tras las acusaciones de la fiscalía de Estados Unidos que vinculan a Rocha Moya con una facción del Cártel de Sinaloa. El gobernador enfrentó presiones que lo llevaron a pedir una primera licencia en mayo y, tras un breve retorno, presentó una nueva solicitud el 22 de agosto.
La relevancia de este nombramiento radica en la necesidad de restaurar la gobernabilidad en Sinaloa, afectado por la violencia del narcotráfico y la corrupción. La presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó la importancia de elegir a una persona honesta y profesional para cerrar el sexenio y garantizar elecciones pacíficas en 2027. Domínguez Nava asume así el reto de devolver la confianza a la ciudadanía y fortalecer la cohesión interna de Morena.