Por conducto de su presidente, el arzobispo de Monterrey Rogelio Cabrera, líder de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), obispos mexicanos demandaron a las autoridades que se elimine la prescripción del delito de abuso sexual, que actualmente es de 10 años, con el fin de que un niño que fue violado pueda proceder en contra de su agresor cuando sea adulto.
Es necesaria la sanción de los agresores por parte de sacerdotes, así como una reparación integral del daño, desde lo físico, lo psicológico y espiritual, sin un límite de prescripción, agregó.
Y es que, destacó, en la niñez existe miedo de denunciar, o en ocasiones los padres deciden no hacerlo, pero al eliminar un tiempo límite, instó, al alcanzar la adultez, pueden cambiar de parecer.
Sostuvo que la CEM no ha hecho una solicitud formal para eliminar ni a nivel estatal ni federal la prescripción, aunque buscarán los medios legales.
El llamado se produjo luego que la congregación Legionarios de Cristo retiró el estado clerical al sacerdote Fernando Martínez, quien abusó de varios menores de edad y no ha podido ser sancionado a causa de la prescripción del delito.
María Cabadas