La Casa Blanca confirmó que Estados Unidos decidió no ratificar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en su forma actual, argumentando que el acuerdo permitió la entrada de piezas chinas al mercado estadounidense a través de vehículos ensamblados en México. La medida se anunció en vísperas de nuevas negociaciones comerciales entre los países de la región.
Peter Navarro, asesor en manufactura y comercio del presidente Donald Trump, señaló que se identificaron prácticas consideradas desleales bajo las reglas del tratado. “Se suponía que el T-MEC aumentaría el contenido estadounidense. En cambio, el ensamblaje mexicano se ha convertido cada vez más en una plataforma a través de la cual el contenido chino y de otros países se filtra al mercado estadounidense”, afirmó.
Navarro detalló que los componentes provenientes de China incluyen electrónicos, baterías, imanes, semiconductores, sensores, pantallas y subconjuntos, los cuales son enviados a México para su transformación y ensamblaje, antes de ser exportados como vehículos “norteamericanos” hacia Estados Unidos.
La decisión de Washington abre un nuevo capítulo en las tensiones comerciales regionales y anticipa un escenario de mayor presión en las próximas rondas de negociación, donde se buscará redefinir las reglas de origen y los mecanismos de control para evitar prácticas consideradas como competencia desleal.