Las monedas mexicanas de 10 pesos comenzarán a fabricarse con una nueva composición metálica a partir de 2026, luego de la entrada en vigor de una reforma a la Ley Monetaria de los Estados Unidos Mexicanos. El cambio contempla sustituir la aleación del núcleo de la moneda por acero recubierto de níquel, con el objetivo de reducir costos de producción sin afectar su valor ni sus características de circulación.
La modificación establece que el centro de la moneda dejará de elaborarse con la actual aleación de alpaca plateada y será fabricado con acero recubierto de níquel. La medida deriva del decreto publicado el 19 de enero de 2026, mediante el cual se reformó el artículo tercero de la Ley Monetaria únicamente en lo correspondiente a esta denominación.
De acuerdo con las autoridades hacendarias, la actualización permitirá utilizar materiales de menor costo y hacer más eficiente el proceso de fabricación de las monedas, al tiempo que se mantendrán sus especificaciones técnicas y su uso como medio de pago en todo el país.
Las monedas con la nueva composición conservarán su valor nominal de 10 pesos y coexistirán con las piezas actualmente en circulación, por lo que ambas serán válidas para realizar transacciones comerciales.