AFP
El comandante del principal grupo de las disidencias de las FARC, alias Iván Mordisco, abandonó las negociaciones de paz en Colombia, según el gobierno que seguirá dialogando con otros líderes guerrilleros.
Mordisco, al mando del autodenominado Estado Mayor Central (EMC), "está fuera de la mesa (...) no sabemos dónde se ubica", dijo este martes en una declaración a medios Camilo González, jefe de la delegación oficial en las negociaciones que arrancaron a finales de 2023.
Según el Gobierno, este grupo está dividido, por lo que negociarán con otros cabecillas. González señaló a alias Andrey como el nuevo hombre fuerte de los guerrilleros en la discusiones, ya que supuestamente tiene autoridad sobre el 50% de los 3,500 combatientes del EMC.
De larga cabellera y siempre adornado con joyas lujosas, "Andrey" era el vocero del grupo disidente. Sin embargo no está claro el alcance de su poder.
Según expertos, Mordisco lideraba con mano dura el EMC, que controla rutas millonarias del narcotráfico y la minería ilegal, principalmente en la Amazonía.
Famoso por su habilitad para manejar armamento, el comandante perteneció a la extinta guerrilla FARC, pero nunca quiso acogerse al acuerdo de paz de 2016 y siguió en la clandestinidad.
El futuro de ambos bandos disidentes es ahora una incógnita. "El EMC (...) deja de existir o al menos inicia una disputa por la marca entre las diferentes facciones que se agrupaban bajo esa sombrilla", explicó a la AFP el experto sobre conflicto armado Jorge Mantilla.
-Semanas de caos-
Los diálogos empezaron a diluirse el 17 de marzo, cuando el presidente Gustavo Petro decretó el fin del cese al fuego bilateral en tres departamentos del suroeste del país tras el asesinato de una líder indígena por parte de los rebeldes.
El mandatario se enfureció al saber de los constantes ataques del EMC a los pueblos originarios en el departamento del Cauca y del reclutamiento forzado de menores.
Desde entonces miles de militares se desplegaron en esa región repleta de narcocultivos. La operación dejó por lo menos una decena de guerrilleros muertos, que respondieron detonando coches bomba, uno de ellos en la ciudad de Cali, la tercera más importante de Colombia.
El lunes, Mordisco apareció en un video advirtiendo al gobierno que el futuro de los diálogos dependía del reinicio de la tregua. Además, aseguraba que las comunidades indígenas se unían a su "ejército revolucionario" por voluntad propia.
Durante el cruce de las últimas semanas, el presidente Petro tildó a Mordisco de "traqueto", como se conoce popularmente a un narcotraficante, y le advirtió que si no firmaba la paz iba a terminar abatido como el barón de la cocaína Pablo Escobar.