La llegada anticipada y masiva de sargazo a las costas de Quintana Roo ha provocado la pérdida de al menos ocho toneladas de langosta viva, situación que pescadores de la zona calificaron como un inicio de año “catastrófico” para la actividad, debido a que el alga reduce el oxígeno en el agua y ocasiona la muerte tanto de ejemplares adultos como de larvas, lo que podría afectar también las próximas temporadas de captura.
Representantes de cooperativas pesqueras señalaron que el impacto se ha resentido principalmente en comunidades como Punta Herrero, donde la acumulación del sargazo ha sido constante en las últimas semanas. Indicaron que la langosta que se captura en esta región se comercializa en Puerto Juárez y Cancún, y posteriormente se exporta a mercados internacionales como Japón, por lo que las pérdidas económicas no sólo afectan a los pescadores locales, sino a toda la cadena de distribución.
Los afectados denunciaron que, pese a la magnitud del problema, no existen acciones oficiales suficientes para atender la llegada del sargazo ni para mitigar sus efectos en la pesca. Añadieron que el recale del alga continúa en distintas zonas del litoral, como Punta Allen y María Elena, y advirtieron que, de mantenerse esta tendencia, las afectaciones económicas y ambientales podrían incrementarse en las próximas semanas, poniendo en riesgo el sustento de numerosas familias que dependen de la actividad pesquera.