Por Federico Reyes
Las lluvias registradas el martes 7 de abril de 2026 provocaron inundaciones, encharcamientos y afectaciones en distintas zonas de la Ciudad de México, donde vecinos denunciaron problemas estructurales en el drenaje y falta de atención de fondo por parte de las autoridades.
En la zona del Capulín, habitantes reportaron que desde hace aproximadamente un mes el drenaje principal de la calle Río Tacubaya se encuentra colapsado, situación que incrementó el riesgo de inundaciones y se agravó con las precipitaciones recientes. Los colonos atribuyen parte del problema a las obras del Tren Interurbano México-Toluca, cuyo viaducto cruza por la zona.
Aunque personal de servicios hidráulicos realizó labores de desazolve, vecinos señalaron que un tramo continúa bloqueado por un tapón presuntamente de concreto, lo que impide el flujo adecuado del agua. Advirtieron además riesgos en zonas donde se realizan trabajos de sustitución de drenaje, debido al reblandecimiento del terreno.
Las afectaciones también alcanzaron inmediaciones del CETRAM Observatorio, donde se registraron encharcamientos en áreas de ascenso al transporte público.
En paralelo, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México activó la Alerta Amarilla ante la intensificación de lluvias, vientos y posible caída de granizo en alcaldías como Álvaro Obregón, Cuajimalpa y Miguel Hidalgo.
En la alcaldía Iztapalapa, las lluvias ocasionaron severos encharcamientos en la Calzada Ermita Iztapalapa, donde el nivel del agua alcanzó hasta 30 centímetros. En puntos como el cruce con Eje 6, el agua brotó con fuerza desde las coladeras, generando “fuentes” que dificultaron el tránsito.
Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México apoyaron a la ciudadanía al trasladarla en patrullas para cruzar zonas inundadas, mientras servicios de emergencia atendieron a personas varadas.
Asimismo, en la colonia Ejército de Oriente, vecinos bloquearon la circulación vehicular para evitar que el agua contaminada ingresara a sus viviendas. De acuerdo con testimonios, el paso constante de vehículos genera oleaje que agrava las inundaciones.
Las afectaciones alcanzaron el interior de diversas casas, dañando muebles y pertenencias. “Se afectaron los muebles, sobre todo los sillones y la ropa”, señaló un habitante.
Los vecinos también manifestaron preocupación por riesgos sanitarios, especialmente para niños y adultos mayores, debido al contacto con aguas negras.
Habitantes de distintas zonas coincidieron en que las inundaciones son un problema recurrente desde hace años y exigieron a las autoridades de la Ciudad de México una solución estructural que evite nuevas afectaciones, al advertir que podrían tomar acciones ante la falta de respuesta.