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Nación
La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, expresó el respaldo del partido a María Felicia Jiménez, quien denunció violencia intrafamiliar por parte de su esposo, el ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez Padilla. Montiel enfatizó que no habrá impunidad en este caso y subrayó que Morena rechaza cualquier tipo de violencia, especialmente contra las mujeres. La denuncia se hizo pública a través de un video difundido por Jiménez, en el que se observa a Rodríguez Padilla agrediéndola físicamente en su domicilio, en presencia de su hijo menor, el 15 de marzo de 2026 en Emiliano Zapata, Morelos.
Tras la difusión del video, la Fiscalía General del Estado de Morelos inició una investigación por violencia familiar contra Rodríguez Padilla. La Secretaría de las Mujeres del Gobierno de México condenó la agresión y ofreció apoyo a Jiménez, reiterando su compromiso de brindar protección a las víctimas de violencia de género. En respuesta, Rodríguez Padilla anunció su separación de cualquier cargo público para enfrentar el proceso como ciudadano y no interferir en las investigaciones.
Aunque se había anunciado su nombramiento como director del Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias (INEEL), la Secretaría de Energía confirmó que dicho cargo nunca se formalizó y no se concretará. La postura de Morena y las acciones de las autoridades reflejan un compromiso con la justicia y la protección de las mujeres, independientemente de la posición social o política del agresor.
Este caso involucra a un exfuncionario de alto nivel y pone de manifiesto la necesidad de combatir la violencia de género en todos los ámbitos, incluyendo las esferas de poder. La denuncia de Jiménez ha generado una ola de solidaridad y ha puesto en el centro del debate público la urgencia de erradicar la violencia contra las mujeres en México.
Morena, a través de su dirigencia, ha dejado claro que no tolerará conductas violentas dentro de sus filas y que se aplicará la ley con todo rigor. La investigación en Morelos sigue su curso, mientras la sociedad espera que este caso siente un precedente de cero impunidad para agresores, sin importar su cargo o influencia.