El oaxaqueño, Othón Cortés Vázquez, quien fue acusado hace 25 años como el “segundo tirador” en el homicidio de Luis Donaldo Colosio, murió esta madrugada a causa de una enfermedad crónica degenerativa.
Fue detenido en enero de 1995 y tras permanecer recluido en el penal de máxima seguridad de Almoloya de Juárez, en el Estado de México, fue absuelto por un magistrado.
Al salir en libertad, pidió justicia al gobierno Federal para que lo indultara, tras afirmar que fue víctima de tortura, la cual conllevó a fractura del peroné, mandíbula, diabetes e insuficiencia renal, misma que era tratada con diálisis.
Cortés denunció al entonces fiscal del caso Colosio, Pablo Chapa Bezanilla, de someterlo a torturas para declarar su presunta responsabilidad.
A causa de las torturas, Cortés Vázquez, exchofer del general, Domiro García Reyes el día 23 de marzo de 1994 en Tijuana, perdió la mitad del sistema auditivo, padecía diabetes, y en 2019 cayó en un coma diabético. Othón Cortés se desempeñaba como empleado del Sistema Municipal de Parques Temáticos de Tijuana (SIMPATT), en el Parque Morelos.
En marzo pasado, Cortés Vázquez anunció que interpondría una queja ante la CIDH por la tortura que padeció.