El rector de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) Octavio Castillo Acosta agradeció a Adán Augusto López Hernández el interceder en favor del líder del Grupo Universidad Gerardo Sosa Castelán y cambiar su medida cautelar, que lo tienen en prisión domiciliaria ante presuntos actos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
De manera abierta expresó su simpatía por el ex secretario de Gobernación, que actualmente inició un recorrido por el país para promoverse como aspirante a la candidatura presidencial.
El rector recordó que en 2019, en un acto que calificó de “arbitrario, fincado en la mentira y el abuso del poder del estado, congelaron todas las cuentas de la universidad”. La referencia es a los 151 millones de dólares bloqueados por movimientos inusuales en el extranjero y una alerta del sistema bancario internacional, según la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), en ese entonces a cargo de Santiago Nieto Castillo, hoy procurador interino de Hidalgo.
“En este tema, debo darle las gracias por su apoyo, señor presidente; perdón, señor secretario don Adán”, pronunció Castillo. El error desató los gritos de “¡presidente!, ¡presidente!”.
Después, el rector externó: “perdón, don Adán, me ganó la emoción”. Luego reafirmó que la manera en la que intervino para el desbloqueo “fue crucial para la casa de estudios”.
Sosa es el líder del Grupo Universidad, como se conoce al clan político que controla, desde finales de la década de 1970, a la Autónoma del Estado. El también exdiputado federal priista enfrenta un proceso por delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita por 58.2 millones de pesos, en una trama que, de acuerdo con la imputación inicial de la Fiscalía General de la República (FGR), consistió en sustraer dinero del erario universitario para, después de ser trianguladas por una empresa fantasma, Contabilidad del Siglo XXI, y despachos contables afines, culminar en cuentas personales.
Desde el 3 de febrero de 2022, el también expresidente del Patronato Universitario y otrora presidente del Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI hidalguense afronta la imputación –por la que la FGR pidió 55 años de cárcel– en una de sus propiedades, tras salir del Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 1, en el que estuvo recluido desde su detención en la Ciudad de México, el 31 de agosto de 2020.
Imagen: Cuartoscuro