Los narcotraficantes experimentan con todo tipo de productos químicos en la producción de sus productos con el alto riesgo que esto genera, con la idea clara de la adicción, los “cocineros” viven en un mundo donde los productos naturales han pasado a un segundo término.
En el amplio abanico de productos ahora está tomando fuerza unas cápsulas de fácil acceso llamadas “kratom”.
Hasta donde se sabe, su base es una planta, con efectos similares a los de los opioides, se compra sin receta y se consume en forma de pastillas, cápsulas o líquido, los efectos son similares a los analgésicos, según estudios generados de la Universidad de Sur de California.
Las autoridades estadounidenses informaron esta semana que dos estudiantes fallecidos de la Universidad de Mississippi tenían “kratom” entre sus pertenencias. Los primeros reportes médicos señalan que las muertes no se atribuyeron al “kratom”, sin embargo, se ha comenzado a emitir advertencias sanitarias sobre su consumo.
Los detractores del “kratom” han presionado al gobierno estadounidense para que se prohíba en el país, de hecho, es ilegal su uso en países como: Francia, Irlanda y Reino Unido, por citar algunos.
Esta droga es conocida mundialmente como la “heroína de las gasolineras”, el Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones lo define como “nueva sustancia psicoactiva” motivo de intensos debates sanitarios y regulatorios.
El origen y utilización ancestral de este producto natural mezclado con sustancias químicas es un remedio natural y estimulante que por años utilizaron los campesinos y trabajadores rurales en Asia, lo cierto es que, el kratom ha llegado a las tiendas estadounidenses y a la clandestinidad europea donde enfrenta prohibiciones estrictas a raíz de varios casos fatales.
Vale señalar que esta sustancia no está regulada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos y es legal en algunos estados como Mississippi.
El “kratom” es un árbol originario del sudeste asiático, países como: Tailandia, Malasia e Indonesia, lo han utilizado durante siglos por sus propiedades estimulantes, molido y consumido de forma similar al té.
A medida que su popularidad se extendió por todo el mundo entró al mercado estadounidense como suplemento alrededor del 2016.
Este producto catalogado en muchos países como droga está ampliamente disponible, se puede encontrar en todas partes desde tiendas de barrio y gasolineras hasta comercios de cigarrillos electrónicos.
Los productores y fabricantes del “kratom” no están regulados a nivel federal debido a su clasificación como suplemento.
Esta sustancia es comercializada como un suplemento herbal seguro y natural que ayuda a controlar el dolor, la ansiedad y la depresión, que al ser utilizado en dosis bajas sus propiedades estimulantes crean una especie de estimulación como la de la cafeína, se explica en este estudio.
@ncar7