Nadie podría dudar que Sinaloa vive tiempos muy difíciles, pese a que Morena ya designó como coordinadora estatal de la Defensa de la Transformación a Imelda Castro, y al relevo en la gubernatura a Graciela Domínguez Nava, que fue secretaria de Educación y Cultura a nivel local en años anteriores.
Hay que destacar que ambas mujeres, son gentes identificadas como parte del grupo cercano del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya y por más que ahora lo nieguen, ese lastre no se lo han podido quitar.
En ese inter, el senador ahora sin partido, Enrique Inzunza, perdió cualquier posibilidad de ser el sucesor en la gubernatura sinaloense. Se sentía bajo la protección del gobernador con licencia, que hace casi seis años, gozó de la protección de Andrés Manuel López Obrador, quien lo metió con calzador al gobierno de dicho estado, pese a que Rocha Moya no había ganado en las encuestas y lo impuso.
Inzunza se creía el candidato natural, pero al final, se quedó como legislador sin partido, pero aferrado a la bancada guinda en la Cámara Alta.
Sin embargo, si a candidatos naturales vamos, en la oposición hay alguien que se perfila para eso precisamente, entre otros factores, porque es la única que en el Senado de la República, ha enfrentado y cuestionado a Inzunza Cázares, esto, junto con la reiterada denuncia del también senador y líder del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, que demanda que el exmorenista, así como otros miembros del Grupo Tabasco, enfrenten la justicia por los señalamientos que les ha hecho el gobierno de Estados Unidos.
En una de las sesiones, la senadora priísta Paloma Sánchez, colocó en el escaño de Inzunza carpetas donde se da cuenta de la guerra que vive Sinaloa, con números sobre desaparecidos y muertos que el legislador ex guinda desdeñó, mirando con odio a la senadora priísta.
Además, la senadora tricolor viene haciendo trabajo de tierra desde antes de la guerra que desató la entrega de Ismael “el Mayo” Zambada a Estados Unidos, por lo que la sociedad sinaloense no ha dejado de exigir la tan necesaria paz y a la fecha, ni Rocha Moya, ni la actual gobernadora, ni la coordinadora de la 4T han hecho nada pues están más ocupados en deslindarse del lastre Rocha Moya.
Recientemente, Paloma Sánchez entregó 22 mil firmas ciudadanas para exigir la separación del cargo y desafuero de Enrique Inzunza. También denunció falta de respuestas ante las acusaciones que le ha hecho el gobierno de los Estados Unidos.
La fracción parlamentaria mayoritaria, evitó que la senadora priísta ingresara a la Cámara Alta, junto con los ciudadanos, pero Paloma Sánchez pudo entregar esas miles de firmas, que si se unieran al sentir y el rechazo que tiene la sociedad sinaloense, serían muchísimas más.
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