Claudia Bolaños
El presidente de la Junta de Coordinación Política y coordinador del grupo parlamentario de Morena anticipó que la Cámara de Diputados tendrá una actividad parlamentaria extensa en los próximos días. Adelantó que la siguiente semana se programarán sesiones martes, miércoles y jueves, y si es necesario, también el viernes, con el fin de avanzar en una agenda considerada “pesada” para las dos semanas venideras.
En conferencia de prensa en el Palacio Legislativo, detalló que entre los temas prioritarios se encuentran reformas vinculadas con salud —en particular, la regulación de vapeadores— y la nueva legislación en materia hídrica. Explicó que la Ley General de Aguas y la Ley de Aguas Nacionales serán procesadas la próxima semana con ajustes derivados del diálogo con diversos sectores, para posteriormente ser enviadas al Senado.
Mencionó además otros asuntos programados: la declaratoria del “2026, Año de Margarita Maza Parada”; la Ley de Ascensos de la Armada, cuya aprobación se prevé para el martes; la ratificación del titular de la Unidad de Crédito Público y Asuntos Internacionales de la Secretaría de Hacienda; la emisión de una moneda conmemorativa por el bicentenario de la consolidación de la Independencia; la Ley de Impuestos Generales de Importación y Exportación; y la Ley de Economía Circular, que contará con foros esta misma semana para su discusión en el Pleno.
Respecto al dictamen de la legislación en materia de agua, señaló que podría liberarse en la Comisión de Recursos Hidráulicos entre hoy y mañana, cumpliendo los plazos reglamentarios antes de su debate en el Pleno. Aseguró que se están atendiendo las principales inquietudes de productores y comunidades rurales. Precisó que la intención no es afectar derechos de pequeños propietarios, ejidatarios o comuneros, sino combatir el acaparamiento, ordenar las concesiones y frenar el uso indebido del recurso.
Apuntó que entre las preocupaciones recogidas destacan la protección del volumen de agua asignado en las concesiones, la agilidad de trámites de regularización, el acceso a créditos y la garantía de que el uso agrícola no sea desviado hacia fines industriales. También se busca reforzar el principio de que tierra y agua permanezcan vinculadas en transmisiones de propiedad y herencias, y que los distritos de riego mantengan la facultad de regulación interna, evitando la imposición de una autoridad externa.
Finalmente, señaló que en la discusión se incluirán ajustes para clarificar y graduar los delitos hídricos, a fin de evitar criminalizar prácticas cotidianas de quienes requieren trasladar agua para actividades productivas.
Reiteró que el objetivo central es situar al agua como un recurso vital para la nación, impedir su concentración y evitar su aprovechamiento para fines distintos a los establecidos en las concesiones.