El presidente municipal de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez, admitió que fue engañado para asistir — cuando aún no asumía el cargo — a una reunión con presuntos integrantes del crimen organizado, quienes se hicieron pasar por empresarios y le exigieron dinero y puestos en su gabinete.
Según sostuvo, el encuentro comenzó como una invitación informal para tomar café, pero al llegar lo subieron a una camioneta sin permitir que lo acompañara su equipo. Cuando finalmente lo llevaron al lugar pactado, lo confrontaron con peticiones de recursos económicos y plazas en el gobierno. Al rechazar sus demandas, la reunión se tensó hasta que él y otro acompañante lograron salir con vida.
El episodio, narrado este martes durante una entrevista con N+, se sumó — según Ramírez Sánchez — a una serie de amenazas y agresiones que ha sufrido desde que asumió la alcaldía, tras el homicidio de la candidata de su partido, Gisela Gaytán, en 2024. La violencia incluye ataques a escoltas, disparos frente a la presidencia municipal y casquillos hallados en vehículos de miembros de su gobierno.
Aun así, el alcalde reafirmó que su administración no ha pactado con ningún grupo criminal ni aceptado sobornos. Afirmó que su “único compromiso es con la ciudadanía” y aseguró que mantendrá el cargo, aunque no descartó sacar a su familia de la ciudad si la situación empeora.
Hasta el momento, no se ha presentado denuncia formal alguna ante la Fiscalía estatal por este caso, a pesar de las declaraciones públicas del alcalde.