Claudia Bolaños
La organización ARTICLE 19 presentó su informe “Estructuras del silencio: censura, opacidad y vigilancia”, en el que alerta sobre un deterioro progresivo de la libertad de expresión en América Latina, acompañado de mecanismos cada vez más sofisticados para inhibir el periodismo crítico y el acceso a la información.
El documento analiza la situación en países como México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Cuba y Nicaragua, donde identifica un patrón común: la consolidación de estrategias estatales y paraestatales que buscan desacreditar, vigilar o silenciar a periodistas, activistas y voces críticas. A diferencia de etapas anteriores, el informe subraya que la censura ya no se manifiesta únicamente mediante agresiones físicas o asesinatos, sino a través de formas más complejas y menos visibles.
Entre estas prácticas destacan campañas de estigmatización desde el poder, uso discrecional de instituciones públicas, bloqueo u opacidad en el acceso a la información, así como la implementación de tecnologías de vigilancia digital. Estas herramientas permiten monitorear, intimidar o anticipar el trabajo periodístico, generando un entorno adverso para el ejercicio de la libertad de expresión.
Durante la presentación, el director regional para México y Centroamérica de ARTICLE 19, Leopoldo Maldonado, advirtió que en varios países de la región se ha instalado una narrativa que posiciona a la crítica como una amenaza, lo que justifica acciones para neutralizarla. Señaló que esta lógica contribuye a normalizar la censura y a debilitar el papel de los medios como contrapeso democrático.
El informe también advierte que, bajo argumentos como la seguridad nacional, la estabilidad política o la atención a crisis sociales, se han impulsado marcos legales y políticas públicas que pueden derivar en restricciones indebidas al derecho a informar. Esto incluye prácticas de vigilancia masiva que carecen de controles adecuados y que ponen en riesgo la privacidad y la labor periodística.
ARTICLE 19 sostiene que estas “estructuras del silencio” no solo afectan a periodistas, sino que tienen un impacto directo en la sociedad, al limitar el flujo de información y reducir la capacidad de la ciudadanía para conocer, cuestionar y participar en los asuntos públicos. Como consecuencia, se fomenta la autocensura y se debilita el debate democrático.
El informe concluye que, frente a este panorama, es necesario reforzar los mecanismos de protección a periodistas, garantizar la transparencia institucional y establecer límites claros al uso de tecnologías de vigilancia, con el fin de preservar el derecho a la libertad de expresión en la región.