La caravana migrante que partió de Chiapas con destino a la Ciudad de México y al norte del país, pidió a los gobiernos de México y Estados Unidos destinar recursos para atender la crisis que viven miles de personas en tránsito hacia la frontera norte, y una tregua en la contención que viven en las fronteras sur y norte.
Se trata de la mayor caravana que se haya formado en lo que va del año y la cual está integrada por alrededor de 6 mil centroamericanos, cubanos y venezolanos, quienes salieron de Tapachula y llegaron ayer a Huixtla, donde pasaron la noche en una cancha deportiva.
Dicha concentración se registra en vísperas de que el presidente Andrés Manuel López Obrador reciba mañana en Palacio Nacional al Secretario de Estado, Antony Blinken, y al titular de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas.
La región vive un flujo de migrantes sin precedentes que no ha podido controlarse pese a los intentos de Estados Unidos de abrir nuevos cauces para emigrar legalmente, a la vez que endurece las consecuencias de hacerlo de forma irregular.
La formación de estos grupos ha sido constante en los últimos años ante la lentitud de los procesos de regulación migratoria en Tapachula y por la falta de opciones de vida digna y de trabajo para que los extranjeros puedan costearse la espera de documentos en esa ciudad.
Desde finales de 2021, las autoridades suelen optar por dejar que los migrantes se cansen y disolver los grupos ofreciéndoles documentación temporal que, en muchos casos, los extranjeros utilizan para seguir el viaje al norte por su cuenta.
Imagen: Cuartoscuro