La Cámara de Diputados aprobó en los últimos tres meses del año pasado, 12 distintas reformas para garantizar la justicia en casos de violencia física y política contra las mujeres, así como incluir la perspectiva de género, el interés superior de la niñez y reforzar la reinserción social.
Entre las modificaciones, turnadas al Senado, está el incremento de las penas a victimarios que, por razones de género, causen daño irreparable a la salud de una o varias mujeres o que, a través de campañas o mediante acciones denigren a una precandidata o candidata.
Al igual está el que por razones de género, menoscabe o anule el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos político-electorales de una o varias mujeres.