La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, reconoció que la capital enfrenta un problema estructural para atender la temporada de lluvias y anunció un plan integral para reducir las afectaciones.
Durante la presentación, explicó que la CDMX sufre históricamente de hundimientos diferenciales y grietas que vuelven inoperante parte de la infraestructura de drenaje. A ello se suman factores recientes como el fenómeno de El Niño y el impacto del cambio climático, que han intensificado las precipitaciones.
Brugada señaló que cada año la ciudad se hunde en promedio 20 centímetros, aunque en algunas zonas el descenso alcanza hasta 40 centímetros, lo que provoca que las tuberías de drenaje pierdan funcionalidad. “No es que estén viejas las tuberías, sino que dejaron de ser operantes con el hundimiento de la ciudad”, puntualizó.
El Gobierno capitalino informó que en 2026 se duplicó el presupuesto destinado a infraestructura hídrica, pasando de mil 500 millones de pesos en 2025 a 3 mil 360 millones este año. Con estos recursos se ejecutarán 318 obras de drenaje para prevenir inundaciones y mitigar riesgos en las zonas más vulnerables.
Las autoridades destacaron que el objetivo es realizar cambios sustanciales en la infraestructura hidráulica de la ciudad, adaptándola a las nuevas condiciones climáticas y urbanas que enfrenta la capital.El texto aquí