"De aquí a la Lotería Nacional", bromeó Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado, en medio de los momentos más caóticos de la sesión del sábado, donde se llevó a cabo la primera fase operativa del llamado plan C, impulsado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
El proceso, marcado por confusión y falta de claridad en las reglas, arrancó con dificultades. Incluso, en un momento, varias de las pelotas blancas utilizadas en la dinámica rodaron fuera de las tómbolas, generando desconcierto entre los legisladores. Pese a los inconvenientes, se logró insacular los 785 cargos correspondientes a magistraturas y juzgados de circuito. Estos puestos serán sometidos a votación popular el 1 de junio de 2025, en un ejercicio inédito que busca transformar el sistema de elección de jueces en el país.
El sorteo se realizó mediante dos tómbolas, una para magistraturas y otra para juzgados, en una sesión que se extendió por seis horas, menos de las 12 que Fernández Noroña había estimado inicialmente.
Con esta insaculación, se da el primer paso para implementar el plan C, una de las propuestas más ambiciosas del lopezobradorismo para democratizar el Poder Judicial. La sesión dejó en evidencia tanto la complejidad del proceso como el reto de organizar un mecanismo que busca acercar las decisiones judiciales a la ciudadanía mediante el voto directo.